Ella recordaba todas las cosas que habían ocurrido. Esas historias rondaban por su mente de forma inevitable. Comparaba, también inevitablemente. Su corazón lloraba porque había sido muy tonta.
De inmediato empezó a recordar todos esos pequeños momentos que ella siempre ignoró: Los besos ya no sabían a amor. Los labios dejaron de encontrarse. Las ansias estaban despiertas junto con ella. Su corazón marchitaba algún suspiro innato, pedir amor era irracional de su parte.
El mueble, la gente, las risas, los tormentos. El forcejeo mental de corazonadas, de presentimientos, de dolores. Él estaba ahí, ausente, fingiendo que escuchaba. Los ojos de él se volteaban de vez en cuando; no le miraba, no se reportaba, no hacía ni un movimiento más que un suspiro de aburrimiento y fastidio. Ella lloraba. Él enfurecía.
-Deja de llorar, ¿por qué hablas tanto de lo mismo?- decía mientras sus manos enjuagaban sus ojos ya cansados de la exposición de la luz y de los sentimientos. Él estaba agotado del llanto.
Resolvieron sus diferencias en un falso beso de amor y comprensión.
El recordaba todas las cosas que habían ocurrido. Esas historias rondaban por su mente de forma inevitable. Comparaba, también inevitablemente. Su corazón lloraba porque había sido muy tonto.
De inmediato empezó a recordar todos esos pequeños momentos que él siempre ignoró: Los besos que ella siempre buscaba. Los labios que él no quería encontrar. Las ansias estaban despiertas junto con él. El corazón marchitaba algún suspiro innato, pedirle amor de nuevo era irracional de su parte.
Las luces de los carros, la soledad, el reflejo de sus errores. Ella ya no estaba ahí, ella estaba ausente, fingiendo que le entendía. Sus ojos negros reprimidos lagrimeaban de vez en cuando; ella respondía pero no se inmutaba hacia su dolor, no hacía ni un movimiento más que un suspiro de aburrimiento y fastidio. El lloraba. Ella se compadecía.
-Llora. Debes cerrar este ciclo- dijo ella con cruel indiferencia. Y se marchó muy lejos de él dejándole un vacío (cree ella) bien merecido.
Resolvieron sus diferencias dejándose solos en el camino.