Mientras pasan los años, me vuelvo mucho más consciente de las cosas; tanto de mí misma como de los demás. Pasa el tiempo, analizo y descubro que en realidad vivo en un ciclo sumergido de dudas, limitaciones y posesiones. Como si los demás se proclamaran el derecho de decir qué hacer o qué no hacer.
Desde pequeña he estado rodeada de hombres por doquier. Malas experiencias me llevaron a cerrarme de forma inevitable, sin siquiera ser consciente de ello. Sé lo que se siente ser sumisa, sé lo que se siente callar, sé lo que se siente ocultarse en facetas, disfrazarte, ponerte mil corazas, llorar todas las noches y despertar para enfrentar al mundo. Nunca he tenido buena experiencias con los hombres, más sin embargo no los odio. Pienso que están tan atados como nosotras.
Hablamos de una lucha interna que trae cada ser humano en su alma, la sensibilidad, la humanidad. El sufrir y el sentir es lo que nos hace realmente humanos. Hay dolores que nadie puede entender porque son tan propios y tan únicos que requieren su propia cura... He pasado toda mi vida intentando curar a los demás, convirtiendo en tapujos todo lo que siento. El escuchar continuamente sobre "Eres muy intensa", eres muy sentimental", "te preocupas por todo" Así como también escucho como mis amigos hombres juguetean entre ellos: "Vas a llorar?" "Pareces gay a veces".
¿Por qué te vistes tan raro? ¿Por qué no te saca las cejas? "No quieres rebajar, eres una floja", "Eres muy sensible e intensa" "¿Vas a llorar? Qué tonta, en serio llorarás por eso?". Somos condenadas por mostrar lo que realmente somos, sin limitaciones. Incluso a través de una expresión artística, a través de un escrito. Somos seres tan básicos que tememos que la gente explore lo desconocido.
Continuaré abrazando mi humanidad mientras camino y me topo con los obstáculos...
Somos muchas mujeres en contra de la opresión. Calladas incluso por nosotras mismas, porque nunca pudimos ver más allá de nosotras, incluso nos juzgamos entre nosotras porque no sabemos entender los tiempos ni los procesos. Porque estamos tan sumergidos en cosas banales, en una representación falsa para una sociedad que hasta el día de hoy no nos aporta más que limitaciones... Porque es tan difícil levantarse y luchar cada día y aceptar todas las críticas, todos los "piropos", todas las miradas, las pretensiones, todas las declaraciones. Es tan difícil mostrarse por internet, es tan difícil observarse en el espejo, es tan difícil admitir lo hermosas que somos sin sonar "Narcisistas" para alguien más.
Pero nadie puede interrumpir el proceso de auto-descubrimiento, el maravilloso autodescubrimiento de una mujer poderosa, que brilla, que ama, que ayuda y que está lista para cambiar al mundo. No lo detengas, porque no lo lograrás. No puedes detener el proceso de la humanidad.
Aprópiate de ti, de tus cualidades, de tus defectos. Descubre tu magia y conviertelo en arte. No permitas que nadie silencie tus ansias de comerte el mundo.
Continuaré abrazando mi humanidad mientras camino y me topo con los obstáculos...