Los taxis burlones, murmurando entre las paredes...
La ciudad burlona, las aceras rotas, los amigos idos...
Caracas
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Foto tomada de mi Instagram: @aidarojasmusica
Un par de miradas contradictorias, sospechosas,
el grito ahogado de los informales, los comerciantes, los vendedores.
Nos gritan que todo está barato, que ellos tienen lo mejor.
Un bebé en camino queriendo llegar a casa,
una madre sujetando sus niños, con firmeza desequilibrada.
Un empujón, dos empujones, tres empujones. Sujetarse del ajeno es una opción.
Nadie piensa en nadie, se miran entre sí, como si fueran cómplices, pero en realidad son desconocidos compitiendo por quién sobrevive más.
Querida Caracas, ¿a dónde te me has ido?:
Tus aceras rotas se me han vuelto una rutina,
tu inestabilidad ha marcado mi vida.
Dime, Caracas, volveré a soñar contigo despierta? Tanto amor que te traigo, tanto amor que te robas. Dime Caracas, ¿Alguna vez podré observar de nuevo tus ojos brillantes? Esos ojos que brillaban con una cerveza en la mano, con las tascas llenas de alma. Esos ojos que observaban la alegría del venezolano.
Hoy en día sólo observas miseria. Tus ojos ojerosos, se han apagado... Dime, Caracas, ¿Qué es lo que has anhelado? ¿Volveré a verte brillar como brillabas a las 6:30 pm? ¿Con tu cielo enamorado, con los morados y rosados compitiendo, cubriendo el cielo de sueños, como si el Dios Saturno estuviese presente?
Dime, Caracas, ¿a dónde se han ido mis amigos? ¿Han contemplado otros caminos con las aceras rotas? ¿Cuantos amaneceres lejanos a tus cielos han observado? ¿Alguna vez han pensado en ti y han llorado tus recuerdos?
Caracas omnipresente, en mi alma y en mi vida,
cada vez que alguien se marcha, me duele la partida.
Triste y cruel ausencia de las almas sin vida,
buscando una caricia un poco más caritativa.
Caracas, mi ciudad... me dueles hasta las venas. Cada trozo de mi alma te acompaña en tus penas, tus ojos ojerosos algún día descansarán y volverán a brillar bajo este cielo estelar.
Mi cielo te pertenece,
al igual que mi corazón,
no te vayas de mi alma,
porque eres mi inspiración.
Caracas, mis desahogos son tuyos. Larga vida a tus montañas, larga vida a tu gente.