Fuente: Aidnes Sanchez
El gran corte
El día que decidí afrontar el reto de un pixie ya había tenido dos intentos previos: uno de ellos fue cuando pasé de cabello a la cintura a cortarmelo poco más abajo de la barbilla. La estilista (que en ese punto tenía casi 3 años cortandome el cabello exclusivamente) se dio cuenta que estaba dudando y me fue cortando poco a poco. Estaba aterrada, así que lo dejó hasta alli. No estaba lista para tener ese cabello, tenia que cambiar yo primero.
Y como el cabello me crece exageradamente rápido, estaba de nuevo bajo su tijera poco tiempo después. Pasó lo mismo. Me acobardé a último momento y no me hice el corte. Un día, pensando en la flojera que me daba cuidar mi melena (tengo mucho cabello y en ese punto me llegaba a media espalda) decidí que quería cambiarlo. Pense en una pollina, corte al hombro, algo asi. Poco tiempo después tuve una epifanía: yo quería ser una persona nueva, sin ataduras metafóricas en la cabeza. Me quería alejar de las eternas clinejas y trenzas que me hacía para poner mi cabello bajo control.
Asi que salieron las tijeras. Chop, chop, chop. Adiós a mi cabello y bienvenida al mundo pixie. Fue rápido, fue una elección que compaginaba conmigo en ese momento. Y estoy feliz de elegir ese momento. Porque pasé de una enorme melena, a un cabello cortito y fabuloso.
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Fuente: Aidnes Sanchez.
Las preguntas frecuentes
Hay algo a lo que te tienes que habituar si decides hacerte este corte: te van a cuestionar bastante. Todo el mundo hace siempre la misma pregunta “¿Por qué te lo cortaste?” apenas te haces el corte. Lo que nadie te dice cuando te haces el gran corte es que vas a tener que escuchar esa pregunta una, y otra, y otra, y otra vez. Por personas que tienen tiempo que no te ven, alguien que apenas conoce y no tiene miedo de preguntar nada, niños pequeños, familiares, gente random en la calle y viejitos en colas de banco.
Todos estos casos me han ocurrido desde el 25 de enero de 2015 (si, recuerdo la fecha, fue así de trascendental para mi). Y aunque una parte de mi que siempre está en modo ‘ataque’ quiere responder “¡PORQUE ME PROVOCÓ!”, la realidad es que no se como explicar en palabras lo que hizo para mi el corte. De una manera, me siento como un Sansón invertido. Mi fuerza no se pierde al cortarme el cabello, sino que crece y se multiplica exponencialmente.
Fuente: Aidnes Sanchez
¿Por qué no me lo dejo crecer?
En este momento, para mi tener el cabello corto es un arma. Es la principal razón por la cual me siento atractiva, aunque aun no entiendo bien porque. Aunque no lo crean, para una mujer, el cabello largo es símbolo de muchas cosas. De sensualidad, de deseo y de atractivo. Y no es solo por los chicos, para otras chicas también hay atractivo en el cabello largo. Pero lo que nosotros vemos solo como cabello, para el resto del mundo es algo que funciona como un símbolo sexual.
Si, así mismo: el cabello largo simboliza sexualidad. Por una razón nos es atractivo el cabello ondulado y largo. Es innato. No se trata ni siquiera de algo que hagamos de forma intencional, solo… pasa. Para mi, el cabello largo es todo lo contrario a la sensualidad. Cuando lo tenía así, me gustaba mantenerlo atado. Suelto me daba calor, me incomodaba terriblemente. Mi cabello es muy abundante y tiene onda suaves. Consideraba su mantenimiento (lavado, secado, planchado/ondulado, peinado, repetir) una enorme carga sobre mis hombros, de forma literal.
Quería tener libertad, sentirme bonita y cómoda con cómo me veía en el espejo. Y el pixie siempre me llamó la atención. Así que un día solo… Lo decidí. Fui y me corté el cabello de forma drástica. Fueron como 50cm de cabello que cortaron de un solo golpe. Aunque en ese momento me dió un poco de pánico (“OH NO ME VA a qUedar horriBlEEEE AAAAA” fue algo que pasó mucho por mi mente sentada en ese silla acolchonada de espalda al espejo) logré dominarlo. Y salí de la peluquería sintiéndome como nueva.
¿Recomiendo el corte pixie?
No. Si, lees bien. No lo recomiendo. ¿Sabes por qué? Si necesitas que te lo diga, no estás listo para asumir este reto. Un corte pixie te quita la feminidad tradicional, te hace apoyarte en ti misma para generar el atractivo que todos queremos proyectar. Aunque te pudiera recomendar por una variedad de razones (¡Te puedes arreglar el cabello en menos de 15min! Es un win-win), la verdad es que depende de ti.
Si eres una persona que disfruta tener un corte con poco mantenimiento diario y que requiere solo retoques cada mes o mes y medio, dependiendo de la velocidad con que te crezca el cabello, do it. Si quieres cambiar radicalmente, hazlo. Si solo quieres ver como te queda, do it. Pero tiene que ser por ti. Y por favor, no seamos el cliché de cortarnos el pelo drástico cuando terminamos una relación. El cabello se va, pero el sentimiento amargo queda y no es la base para iniciar una relación estable con un corte de cabello que puede cambiar tu vida.
Fuente: Aidnes Sanchez
¿Qué sugerencias te doy si quieres tener corte pixie?
La único sería: paga a alguien profesional que lo haga. Un corte pixie mal hecho puede generar dolores horribles de cabeza, de forma literal o metafórica. Algo que debes considerar cuando lo hagas es que la calidad cuesta, y los pixies son delicados al momento de hacer, para que tengan movimiento y soltura. Te lo digo por experiencia propia: por evitar esperar una hora a mi estilista, me fui a una peluquería normal. Allí me cortaron el cabello, y quedó sin nada de movimiento. Se sentía tieso y muy deforme incluso recién secado, se sentía mal.
En casa, luego de lavarlo y arreglarlo yo misma, era un horror: el corte era de señora mayor. Lamentablemente, por no ser muy común que digamos, hay mucha peluquera que hace un corte normal de señora a una chica, y esto genera resultados horrorosos. Lo puedes ver a la distancia. Y un mal pixie siente tu miedo, asi que tarda muchisimo en crecer, dejandote por meses con un corte que odias.
Fuente: Aidnes Sanchez.
¿Cómo cuido un corte pixie?
Simple: invierte en el. Aunque parezca algo “sencillo” un pixie requiere amor para mantenerse hermoso. Invierte en cosas para cuidarlo, hidratarlo bien cada 3 lavadas es fundamental para mantener su brillo. Evita el exceso de planchado, y hacerlo sin proteger tu cabello. Al ser tan corto, es bastante fácil quemarlo y dañarlo con calor constante. Y nadie quiere que su corta cabellera luzca seca y sin vida. Si quieres mantenerlo liso por un tiempo prolongado, usa una técnica de madre: ¡La vuelta! Es una forma de mantener tu cabello controlado, sin usar calor.
Recomiendo cortarlo con regularidad para que mantenga su forma y por favor, no escatimes en un estilista. Hay muchos salones de alta calidad que cobran mucho menos de lo que crees y que te dejan el corte perfecto con cada visita. Esto te dará un aspecto mucho más pulcro y te aseguro que te sentirás como nueva cada vez que ajusten tu corte. ADemás, es probable que sientas el mismo poder que siento yo cuando lo hagas. Y no tengas miedo a experimentar con el, pintalo, ondulalo, trenzalo (si, se puede) o solo úsalo peinandolo con tus dedos. Te aseguro que sentirás una libertad increíble.
¿Cuál ha sido tu experiencia con cortes pixie? ¿Estás pensando en dar el gran paso? ¡Cuéntame un gran cambio que has hecho en tu aspecto y como te hizo sentir!
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Y antes de irte ¿Quieres saber los Mitos y realidades de trabajar en redes sociales? Tengo entre mis posts otras cosas que pueden interesarte :)
-A.