A veces lo uno ocurre con lo otro. A veces a pesar de ello. Pero siempre son las baldosas en las que apoyas tu momento.
Son las causas de que permanezca o se difumine. Y que permanezca es la única razón por la que merece la pena vivirlo.
A veces lo uno ocurre con lo otro. A veces a pesar de ello. Pero siempre son las baldosas en las que apoyas tu momento.
Son las causas de que permanezca o se difumine. Y que permanezca es la única razón por la que merece la pena vivirlo.