.jpg)
De cara al agua
A ti, mujer,
que te bebes la arena de tus lágrimas y te pierdes en el índigo de tu espejo.
A ti, mujer,
que cruzas el horizonte del mar para encontrarte con el sol.
A ti, mujer,
que de tu verdor emanan retoños, pulmón necesario para la consecuencia.
A ti,
mujer perdida en la huella de la historia, del antónimo, de los genes.
A ti, mujer dulce, mujer pimienta, mujer canela
que te quieren dulce siempre.
A ti, mujer endeble
que no te permiten desdoblarte, partirte, desconfigurarte.
A ti, mujer con oídos en la piel
y con lejanía en la mirada.
Ora las letanías de tus derechos,
ora la equidad en las letras de tu destino,
ora por la vela para el cortijo del invierno,
ora para no sepultar a tu enemigo,
ora por la multiplicación de tus intentos
y por la división de tus temores.
¡Ora! No a un Dios,
no al cielo, no al infierno,
no en la esquina, no en la casa, no a las cosas.
Ora, frente al agua.
Agradezco de antemano sus comentarios y dejo mis felicitaciones a todas las mujeres en su día y a los hombres que nos acompañan en esta lucha. ¡Saludos!