Esta imagen parece un montaje pero no lo es, es un es un trastorno poco frecuente de los vasos sanguíneos que afecta generalmente los dedos de las manos y los pies. Generado por la exposición al frío o en respuesta a estrés emocional. En algunas personas también afecta las orejas, labios y nariz.
Cuando esto ocurre, la sangre no puede llegar a la superficie de la piel y las áreas afectadas se vuelven blancas y azules. Cuando el flujo sanguíneo regresa, la piel se enrojece y tiene una sensación de palpitación o de hormigueo. Esto dura generalmente de 10 a 15 minutos.
Las personas en climas más fríos tienen una tendencia mayor a desarrollar este cuadro. También es más común en mujeres y en personas mayores de 30 años.