Obra de Edvar Munch. Fuente
Suena bastante oscuro y cruel pensar que jamás nos podremos deshacer de nuestro pasado, pero aunque no queramos afrontarlo, es la realidad... Hay cosas que simplemente nos acompañarán hasta nuestro último día.
Todo lo que vivimos es guardado por nuestro cerebro, que clasifica las cosas según su importancia en las gavetas de la mente. Puede que intentemos sacar de nuestro sentido consciente ciertas situaciones que nos resultan perturbadoras, que apliquemos una especie de amnesia selectiva, pero eso no quiere decir que simplemente las mismas "desaparecerán por arte de magia", no, todo está adormecido en el infinito mundo de nuestra mente, tan sólo basta que creemos una pequeña chispa, un pequeño estímulo para revivirlo todo.
Suelo creer que todos tenemos fantasmas en nuestra alma, que se van quedando en todo lo que vivimos y conocemos, y en la medida que recordemos el pasado, vamos reviviendo cientos de ellos que vuelven a nuestra mente trayendo consigo todo lo que hemos podido sentir en algún momento.
The lady of Shalott, melancolía hecha cuadro. Fuente
admirando la tranquilad y la paz que ellas denotan,
deseo meter mi cuerpo, hundir mi cabeza,
así que procedo a despojarme de mis prendas,
y sin pensarlo, me sumerjo tocando fondo.
Pero en cuanto estoy adentro, una tempestad se desata,
el agua comienza a tornarse salada, haciendo arder mis ojos,
no puedo ver con claridad lo que está pasando,
pido ayuda, pero decidí venir sola, nadie puede escucharme.
He caído en mi propia trampa, no puedo salir,
algo me toma de los pies y ya casi me quedo sin oxígeno,
y resignándome a mi destino, me dejo ir.
Todo lo dulce y agradable que pude sentir, terminó ahogándome,
Y si tal vez hubiese recordado lo que las aguas ocultaban,
no me habría acercado, no hubiese entrado.
Fuente
No podemos permitir llegar a casa en las noches y que los fantasmas vuelen sobre nosotros apenas recostamos la cabeza en la almohada, hay que tener el control sobre lo que pasa en nuestra vida. Es cierto que no podemos cambiar el pasado, pero si está la posibilidad de hacer méritos en el presente para superar, mejorar, vivir en paz.
Manejar la mente es el arte más difícil, y quien logra hacerlo vive en un nivel superior ante la sociedad.
Hay tantas almas vacías deambulando en las calles... Es fácil reconocerlas, suelen tener una mirada vacía, se les ve rotas. Son esas las personas que se han dejado derrotar, quienes viven con sus demonios, pero siendo ellos los manipulados. ¿Cuál es la clave? No hay una específica, cada persona está en búsqueda de su propia respuesta, pero algo si está claro, lo vivido es lo que nos hace, nos forma. ¿Entonces por qué dejarlo todo a un lado? si queremos despojarnos de algo, que sea de nuestra mala percepción de las cosas, de todo lo que nos arrastre al vacío y no nos permita vivir, respirar, crecer.
El tiempo que se pierde lamentando, podría invertirse en la reflexión. Mientras hay gente adormeciendo sus neuronas en alcohol y drogas, hay otras que están trabajando en su desarrollo tanto intelectual como emocional. Ahogarse en sus propios lamentos, es lo peor que una persona puede hacer.
Respuesta que cada lector conocerá en su interior.