¿Acaso el plan que ideaste con tanto esmero y escrupulosidad te ha salido mal? ¿Te ha sucedido innumerable de veces?
Querido lector, lo que ha pasado es que de seguro te has tenido que enfrentar con el acertadísimo adagio de Murphy.
"Si algo puede salir mal, probablemente saldrá mal.-Edward A. Murphy."
Eso es lo que declaró Edward Murphy, tras realizar un experimento para la fuerza aérea, el cual fue un total fracaso debido a un minúsculo descuido que terminó saboteando la investigación en su totalidad. Tanto Edward como el conjunto de ingenieros que lo ayudaban, no percataron ni advirtieron que un solo cable mal conectado podían sabotear un gran cohete a punto de despegar.
¡En definitiva, si una persona tiene una forma o posibilidad de errar, lo hará! Murphy.
El ejemplo más famoso para explicar esta teoría es el de la rebanada de pan con mermelada.
No sé a cuantos les habrá pasado, pero si una rebanada de pan untada con mantequilla o mermelada cae al suelo, las probabilidades de que caiga por el lado que está untado son inmensas.
Sea por leyes de física o simple coincidencia, este caso expresa las desdichadas de la vida hasta en la cosa más sencilla.
Sin duda la causalidad es inevitable, pero de la misma manera manejable.
La famosa frase de Murphy, es aplicable para todos los ámbitos de la vida, esta ley (más empírica que científica) se basa en la causa y efecto de todo lo sucedido y lo que está por suceder. Es una manera agradable de advertir que si algún plan no tiene buena base para caminar, pues obviamente no caminará y de que debemos tener suma perspicacia y malicia para todo. De la medida en la que podamos evitar la mayor cantidad de errores, dependerá nuestro tranquilo y acertado camino al éxito, a lograr lo propuesto.
¿Cómo podemos evitar lo errores?
A ver, con esto no quiero decir que existe una formula mística para "no equivocarse" o para que "todo sea perfecto" por supuesto que no, de hecho equivocarse tiene un valor significativo en nuestro crecimiento, pero la idea es "meter la pata las menos veces posibles", y para ello hay una serie de cosas que podemos procurar...
Necesitas de tiempo para analizar las diversas situaciones
Si analizas bien, si ves las cosas desde la mayoría de ángulos posibles, tendrás menos probabilidades de errar. Un gran rasgo negativo del ser humano, es que a pesar de que nos distinguimos de los animales por ser "seres pensantes", muchas veces no usamos la cabeza, pareciera que nos diese flojera mortificar las neuronas.
El primer paso para todo, es planificar.
Tiempo... tiempo para pensar. ¡Siempre es necesario!
¡Hay que evaluarlo todo!
Luego de haber planificado o ideado alguna cosa por hacer, hay que evaluar, analizar la coherencia dentro del mismo, esto es importantísimo también...Porque ¿de qué sirve ingeniar un maravilloso plan si este es contraproducente o desfavorable para uno mismo o para nuestro entorno?
Al analizar las situaciones se identificarán las posibles caídas, así nos cuidaremos las espaldas luego de que la vida nos tome por soldado desprevenido.
.
Tener siempre otras opciones
Es de inteligentes, idear un plan, pero es de precavidos idear una opción B, C y hasta la Z si es posible.
Porque siempre habrá la probabilidad de que las cosas no funcionen... Así que integrar la proactividad a nuestra lista de rasgos, es totalmente necesario.
Y si aun así las cosas salen mal...
Y si las cosas no funcionan por alguna razón, lo imperdonable es volver a chocar con el error sin reconocerlo y rectificarlo, a la final errar también es de humanos.
¡Vamos a intentar que la ley de Murphy no aplique en nuestra vida tan seguido!
Espero que les haya gustado el post, déjenmelo saber en los comentarios. ¡Saludos!
Todas las imágenes no citadas bajo Creative Commons.