Un saludo a toda la comunidad de Stemit.
Dentro de las instalaciones del Hospital de niño J. M de los ríos
Hay que sumar entre todos una buena acción que ayude al prójimo
Actualmente la situación país en Venezuela es crítica, una inflación que a diario devalúa cada vez nuestra moneda quedando corto el salario mínimo de un total de Bs. 1.307.646 en comparación a otra moneda viene siendo (5$) lo que un Venezolano cobra mensualmente no es suficiente el dinero para múltiples compras pero ha nacido una iniciativa donde participamos un total de 7 personas donde cada quien aporto algo con todo la mejor intención y se llevó a cabo una jornada para entregar un total de 75 arepas rellenas con una variedad de queso, carne molida y otras perico para personas con esa necesidad de estar en un hospital sin poder comer y nos fuimos a colaborar a la gente del Hospital de niños, aunque nuestro presupuesto solo nos alcanzó para 75 arepas rellenas nos teníamos que devolver con 75 sonrisas que era nuestra satisfacción.
Un registro al llegar a la entrada del Hospital J.M de los ríos
Al llegar nos preguntaron el motivo de ingreso y le explicamos nuestra misión pero nos notificaron que es un tema delicado y nos llamaron al supervisor que en segundos llego a la puerta y nos atendió y no abrió las puertas del Hospital de niños siendo el nuestro guías por las instalaciones y nuestra primera parada fue a la zona de espera de terapia intensiva donde encontramos muchos familiares en esperas, con caras de trasnocho y muchos sin haber comido, a todo se les entrego una arepa que muchos se la empezaron a comer al momento después de haber agradecido por tan generoso gesto.
Recorrimos la zona de emergencia donde habían personas acompañando a sus hijos que esperaban por nebulizarse, es duro que hagas una entrega de una arepa a una persona y aparte de agradecerte te diga gracias a ti voy a desayunar hoy, muchos nos preguntaban cómo se llamaba nuestra fundación y sencillamente fue una misión muy espontanea que entre risas nace nuestro nombre a tal fundación, terminando recorriendo por la zona de espera donde esta emergencias que fue donde terminamos de repartir todas nuestra arepas y entre gestos de agradecimiento entre la multitud disfrutamos ver como se comían una arepita por el desayuno, el supervisor se comportó a la altura nos ofreció para próximas llegadas y nos agradecido por nuestra ayuda y alegre de que hayamos visitado el hospital y del saber que en tiempos difícil podemos dar una mano amiga a quienes en verdad lo necesitan.
Cada quien aporta un grano de arena ante esta problemática y poco a poco se suman más para que las buenas acciones vengan de muchas más personas porque todos unidos podemos trabajar por el futuro que queremos.