Quedé con Helen en hacer ejercicios; es una amiga de la niñez cualquier excusa es buena para salir a cotorrear con ella, nosotras tenemos la esperanza de bajar unos kilos caminando por el parque mientras conversamos pero no me hace mucha ilusión.
Mientras caminábamos en dirección a la plaza, no tengo idea del nombre de la plaza solo sé que la llaman “plaza de los faroles” y no entiendo porqué si eso faroles ni bombillos tienen. La plaza está en mal estado, la delincuencia ha hecho que los lugares de esparcimiento en mi ciudad sean inseguros. quizás no deba ir, pienso.
A pesar del mal estado de la plaza seguimos asistiendo, tengo 5 meses sin romper mi rutina todas las tardes de 5pm a 7pm estamos en la plaza cumpliendo con nuestro propósito que es mejorar nuestro cuerpo ejercitándonos, no entiendo porqué aún no buscamos otro lugar más agradable, esta plaza está descuidada; sus faroles se ven elegantes y distintivos, pero no tienen bombillos.
Una vez decidí averiguar la historia detrás de esta plaza y el conserje, un señor muy amable como de unos 70 años me contó, que esta plaza se le conoce así porque hace muchos años alumbraba toda la cuadra con sus faroles, era muy recurrida y querida por muchos. Hoy en día ha decaído en su apariencia, las personas prefieren estar en un centro comercial que en una plaza, prefieren ir a una discoteca que estar al aire libre.
Al siguiente día volví con mi amiga para lo mismo de siempre, en esta oportunidad no me pude concentrar y no terminé mi rutina, pensé en esa plaza que en algún momento fue una plaza muy bonita, y que si está deteriorada no solo es culpa de la delincuencia sinó de nosotros los ciudadanos por descuidarla.
A veces el mal no solo recae en el gobierno sino también en los ciudadanos, en lo que hacemos y sobre todo en lo que no estamos haciendo, no estamos utilizando nuestros recursos naturales de la mejor manera, preferimos visitar un gimnasio y no a la plaza cuando se puede obtener los mismo resultados y contribuir así con el ahorro energético y el medio ambiente.
contribuimos al abandono de los espacios publico y de esparcimiento, sedemos los espacios al vandalismo,cuando podemos embellecer la ciudad de tal forma que sea igual o hasta mas cómoda que un centro comercial con el beneficio de que no tendremos que pagar para obtener confort.
En Chile se está ejecutando unProyecto para recuperar los espacios públicos, plazas y azoteas que se encuentran abandonadas, me parece una buena iniciativa para motivar y incentivar a la recuperación de los espacios públicos.
Amigos gracias por haber llegado hasta aquí, les envió besos y que tengan un bonito día, el cuento fue escrito por .