Se me ha vuelto inexplicable como últimamente las parejas prefieren dejar que la relación se acabe cuando están llenos de odio, rencor y orgullo. Dejan que todo acabe como si años de relación en la cual compartieron tantos momentos juntos hasta el punto en que llegaron a ser un mismo ser se acabe de la noche a la mañana por cualquier discusión que tiene solución, cuando se quiere que nada termine se habla para solucionar lo que sea. Muchas veces esto llega a pasar cuando una parte de la relación lleva arrastrando problemas que no los hablo en su momento, hasta llegar al punto en que es muy tarde para hablar e intentar solucionar.
Entonces llega el momento de alejarse, matar esos sentimientos que tanto costaron florecer, pierde aquel que más flores cosecho, porque tardaran en marchitarse días, meses e incluso años… Hasta que llegue un nuevo jardinero con ganas de volver a resembrar aquel jardín que una vez marchito, interesado en que nunca mueran haciendo lo que sea, incluso hablando con el dueño de la propiedad para resolver cualquier problema…