Estaba en una especie de cuarto, realmente no pude distinguir de quien era, o como era. Fui a una estantería porque quería saber que había, me sorprendió darme cuenta que las cosas eran tuyas. Y lloré, lloré porqué te habías mudado y no me habías dicho, lo descubrí cuando abrí el closet, pero en esa estantería aún quedaban cosas tuyas. Ya yo llevaba buen rato en esa casa.
Intentando agarrar algo de la parte de arriba apareció un mano, y agarró una especie de set de ligas para el cabello, y me las dio, cuando me doy la vuelta para ver quien me estaba ayudando eras tu, sentí paz y felicidad, te abracé y me sentí en casa, y fue un sueño, pero se sintió tan real.
Después no se que pasó, solo recuerdo estar en el piso contigo, y yo encima de ti, como en esas imágenes que me habías enviado, acariciabas mi espalda, y yo solo rogaba para que nada de eso terminara jamas.
Todo se esfumo cuando me desperté, quise llorar porqué te extraño, y era la segunda vez en una semana que soñaba contigo, todo lo anterior habían sido sueños vacíos o pesadillas; pero me hizo sentir tan bien, tan feliz, es algo raro de explicar.