Un poco de historia...
Pareciera ser que el origen del yogurt se sitúa en Turquía. Se cree que su consumo es anterior al comienzo de la agricultura. Los pueblos nómadas transportaban la leche fresca que obtenían de los animales en sacos generalmente de piel de cabra. El calor y el contacto de la leche con la piel de cabra propiciaban la multiplicación de las bacterias ácidas que fermentaban la leche. La leche se convertía en una masa semi sólida y coagulada. Una vez consumido el fermento lácteo contenido en aquellas bolsas, éstas se volvían a llenar de leche fresca que se transformaba nuevamente en leche fermentada gracias a los residuos precedentes. El yogurt se convirtió en el alimento básico de los pueblos nómadas por su facilidad de transporte y conservación.
El yogurt es un derivado de la leche, encontrándose dentro del grupo de las leches fermentadas. Normalmente asociamos el fermento de los alimentos a la putrefacción, lo cual es cierto, pues la fermentación de un alimento ocurre por la acción de microorganismos -bacterias y hongos- que destruyen las características normales del mismo. Sin embargo, en el caso de las leches fermentadas como el yogurt, no se produce una fermentación putrefacta, sino una fermentación positiva que le da (si queremos decirlo de algún modo) nuevas potencialidades y características positivas la leche.
En el caso del yogurt, los microorganismos que fermentan la leche son sólo dos: el lactobacilus bulcaricus y el streptococcus thermophilus. También son conocidos como bacterias lácteas; y es importante señalar que éstas no son para nada microorganismos patógenos o peligrosas para el organismo humano, sino que por el contrario, son bacterias que pasarán a formar parte de la flora intestinal. Hay otras leches fermentadas que presentan mayor cantidad de microorganismos, como el kéfir que tiene más de siete
Los beneficios del yogurt:
El yogurt es muy digerible y fácilmente asimilable por el organismo.
Ayuda al organismo a absorber mejor los minerales de otros alimentos.
Favorece el buen funcionamiento del intestino, pues refuerza la flora intestinal.
Ayuda a combatir algunos tipos de infecciones vaginales.
Algunos estudios indican que el yogurt contiene propiedades estimulantes del sistema inmunológico.
Podría prevenir algunos tipos de cáncer.
Ayuda a controlar los efectos secundarios de los antibióticos.
El yogurt libera el estómago de toxinas.
Se han comprobado las virtudes del yogurt sobre el retardo del envejecimiento.
El yogurt tiene poder sedante para el sistema nervioso.
a comer yogurt.... para tener una salud buenisima.