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Muchas especies del Orden Hymenoptera se destacan por la capacidad de sus hembras de defenderse con un aguijón presente en donde iba el ovopositor (Aculeata), mientras que otras hembras han conservado esa capacidad de poner huevos (hasta por miles), que dan origen a colonias muy pobladas y con una organización social impresionante.
Uno de estos casos, muy impresionante, es el de las hormigas, que constituyen colonias formadas por castas de individuos comandados por una reina, cuya misión es poner los miles de huevos que van a dar origen a la colonia, que incluye hembras infértiles (obreras), machos alados (fértiles), machos infértiles (soldados) y otras hembras aladas, con potencial de convertirse en reinas.
Una hormiga reina, cuya misión es poner huevos.
Al principio, las obreras van rompiendo el suelo con sus mandíbulas cerradas, cuál si fueran un barreno, haciendo túneles y galerías que terminan en cámaras más amplias, que sirven de almacén de comida, aposento de un hongo del género Leucoagaricus, que convive con las hormigas y las cámaras de cría.
Entremezclado con el suelo, está el hongo que cultivan las hormigas.
A medida que excavan, el material removido sirve para tapizar los túneles y dar firmeza a las paredes de las galerías internas.
La forma caprichosa de estos hormigueros es digna de estudiar, así como todo el comportamiento social de las especies de la familia Formicidae, que han llamado la atención del hombre, por esa capacidad de cultivar hongos y bacterias, con fines mutualistas, lo que las convierte en verdaderos agricultores.
Esto lo podemos comprobar, con solo penetrar el suelo con un palín, alrededor de un hormiguero, y de seguro vamos a encontrar el hongo, la reina y todos los miembros de la colonia, eso sí, dispuestos a picarnos para defender sus predios.
La rama de las Ciencias Biológicas que estudia a las hormigas se conoce como mirmecología, y nos permite entender el comportamiento de estos complejos seres vivos, destacando que el objetivo de los hormigueros, a nivel profundo, bajo tierra, es constituir galerías que desaniman a los depredadores, y culminen en cámaras de aire, de cría, de almacenamiento.
A nivel superficial, con sus formas caprichosas, evitan que el agua de lluvia penetre en la colonia y facilitan que el aire viaje a través de las galerías y túneles que permiten llegar a las diferentes cámaras, aireando la colonia.
Los montículos de los hormigueros se forman con material de desecho que va quedando a medida que elaboran los túneles, restos de comida descompuestas, cualquier excremente y el cuerpo de otras hormigas muertas.
Existen unos insectos muy parecidos a las hormigas, conocidos como termitas, que hacen unos nidos muy llamativos, pero no los debemos confundir con las hormigas, ya que las termitas pertenecen al Orden Blattodea, Infraorden Isoptera.
El papel ecológico de las hormigas es de mucha importancia para la vida de los seres humanos y la naturaleza en sí, ya que estas especies del orden Hymenoptera son capaces de modificar la estructura granulométrica y químicobiológica del suelo, reducir la eficiencia reproductiva en las plantas que cortan, llegando a convertirse en verdaderas plagas agrícolas, además de infringir serias reacciones alérgicas en los humanos cuando inyectan el ácido fórmico como mecanismo de defensa.
Muchas hormigas son cazadoras, por lo que constituyen un control biológico eficiente de plagas, sobre todo de insectos dañinos.
Definitivamente, las hormigas son excepcionales, hecho que demuestran con lo hermoso de sus hormigueros, a pesar de que el papel de estos animales en la naturaleza es incomprendido, pero muy necesario para la armonía de los ecosistemas.
Bibliografía sugerida:
Las maravillas de arquitectura e ingeniería en los nidos de hormigas
FUENTE
Chicatanas: las hormigas que cortan hojas para cultivar hongos
FUENTE
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Ali Riera
Todas las fotografías fueron tomadas con un equipo celular Xiaomi Redmi 6 y son propiedad de .