Un saludo cordial a todos los miembros de la prestigiosa comunidad HIVE.
La existencia de lugares con marcadas diferencias en el paisaje, a pesar de quedar muy cerca unos de los otros, nos lleva a pensar en la importancia de algunos factores ambientales, que son determinantes para el desarrollo y mantenimiento de la vida en esos espacios naturales.
Los factores que afectan de diversa manera el paisaje natural, incluidos los seres vivos que allí habitan, son muy variados y están representados por elementos químicos, físicos y biológicos, que son fundamentales para la buena marcha de los ecosistemas.
Elementos como la luz solar, los componentes del suelo, o la disposición de agua, son generadores de vida, y la ausencia de uno o más de esos factores, se convierte en marcador del desenvolvimiento de las cadenas alimenticias, y al trastocarse el flujo de la energía entre los factores tróficos del ecosistema, se rompe ese equilibrio natural, que es la base de la armonía de los espacios naturales.
La orografía del Edo. Lara, en Venezuela, nos brinda múltiples ejemplos de esa extraña forma de acción de los factores ambientales sobre el paisaje natural, que culmina en contrastes extremos, como el que ocurre entre los caseríos Peñasco Curarí, y Usera, al norte del Edo Lara, en los cuales reinan biomas, que dependen de la cantidad de precipitación anual, la insolación, la altitud, las corrientes de aire, y los factores orográficos presentes en el entorno.
La ausencia de árboles de gran porte, así como la escasez de agua, tanto por la falta de precipitaciones, como por la inexistencia de cursos de agua, han hecho del caserío Peñasco Curarí, una zona árida por excelencia, que tipifica un bioma de matorral xerófito, con todos los factores que lo constituyen.
Los vientos intervienen el suelo desprovisto de vegetación y favorecen la erosión.
Es necesario destacar que existe insolación directa durante 12 horas al día, y la única sombra disponible, se consigue bajo el manto de vegetación formado por cujíes, cardones, espinares y tunas.
Parafraseando la canción de Don Pio Alvarado, “los sapos se protegen con la sombra de los Chivos”.
La altitud alcanza unos 400 m.s.n.m.
El clima es semiárido con una temperatura media anual de 29° C, y la existencia del cerro (peñasco Curarí), de unos cuatrocientos metros de altitud, impide el paso de las nubes cargadas con agua, que vienen del sector de Usera, haciendo que las lluvias sean muy escasas.
De hecho, la evaporación es mayor que la precipitación.
El promedio de precipitación es de 375 mm, mientras que la evaporación puede alcanzar los 2476 mm.
Para saber más, Dale click aquí
Si revisamos las características de estos suelos, encontramos que son franco-arcillosos, con un buen componente de materia orgánica, y una granulometría que permite una apropiada aireación, y una vez sometidos al arado mecánico, demuestran gran fertilidad.
En contraposición, el caserío Usera, a escasos 10 km., del caserío Peñasco Curarí, presenta condiciones totalmente opuestas, con un agradable clima, que ronda los 26°C de promedio anual, una altitud de unos 550 m.s.n.m, y ningún cerro que bloquee el paso de las nubes, ni la descarga del agua en forma de lluvia.
El bioma predominante en el caserío Usera, es el de bosque xerófito, y la vegetación silvestre incluye árboles de gran porte, como el mamón, cotoperís, cañamo, yagrumos, tiama, quiebrahacho, muchos arbustos, muy verdes, como el amargoso, parcha silvestre, clavel de muerto, cariaquito morado, poleo, malojillo, leguminosas silvestres, y muchos más, que impiden la erosión del suelo, y sirven de asiento y hábitat a muchas especies silvestres.
En las zonas más altas del caserío Usera, sobre todo en el sector El Toro, es muy común encontrar briofitas y hongos, en condiciones biológicas excelentes.
El perfil de suelo, del caserío Usera es muy similar a los suelos del caserío Peñasco Curarí, con la excepción de la presencia de material arcilloso en tan altos porcentajes, y la diferencia más notoria en relación a los factores físicos, es que, en Usera se cumple el ciclo natural de precipitaciones de Venezuela, de una estación seca y otra lluviosa.
La insolación en Usera es directa durante las doce horas del día, aunque se pude ver atenuada por las nubes cargadas de agua, que vienen de la zona de Matatere y los seres vivos cuentan con mucha vegetación para protegerse de los dañinos rayos UV, provenientes de la luz solar.
Se puede afirmar, que el paisaje natural del caserío Peñasco Curarí reúne todos los factores físicos, químicos y biológicos, que tiene el caserío Usera, a excepción del agua, tanto de las lluvias, como de cursos naturales, lo que me hace concluir, que la ausencia de agua es unos de los factores determinantes de la extrema aridez de esta hermosa zona del norte del Edo. Lara.
Esta afirmación se puede comprobar, al comparar zonas del caserío Peñasco Curarí, carentes de agua, con zonas del mismo caserío, donde se han excavado pozos profundos, y han permitido la extracción de más de dos pulgadas de agua, en forma permanente, que actualmente son usadas para favorecer la cría de ganado de todo tipo, y el cultivo extensivo de hortalizas y maíz.
Sin lugar a dudas, el agua es una de los factores claves para modificar el paisaje natural, y para el sostenimiento de la vida.
Bibliografía sugerida:
Modificaciones del paisaje natural.
FUENTE.
Las consecuencias de la transformación del paisaje:
FUENTE
Muchas gracias por visitar mi blog.
Ali Riera
Todas las fotografías, fueron tomadas con un equipo celular Xiaomi Redmi 6, y son propiedad de .