Te quiero como no he querido a nadie más, te quiero como se quiere eso que es difícil obtener.
Te quiero y nada se acerca a la forma en que te necesito, en cómo mis manos anhelan tocar tu piel y mis labios sentir tus besos en una suave caricia que acabe con todas mis dudas de no creer que puedo ser lo que tú mereces.
Vives en mi corazón, estás en mi cabeza, conoces la puerta de mi alma; y eres la luz en mis más profundas y oscuras horas.
Por eso te digo que te quiero y que soy tan tuya, que me duele no tenerte.