Existen lugares en mi, donde viven los fantasmas que alguna vez vi crecer.
Y me hallo pérdida entre las inseguridades, los miedos, en el dolor, la rabia, en la agonía, de no saber si los podré vencer.
Luego despierto sola, escuchando el eco de las voces, que no suelen mentir.
Y me hallo pérdida
y cada vez crecen más y más.