Los vikingos fueron guerreros extraordinarios; una de las claves de sus éxitos fueron unas espadas con casi mil años por delante de su tiempo, construidas de un material desconocido por sus enemigos.
Las espadas Ulfberht atribuidas a esta civilización, fueron un conjunto de armas extremadamente fuertes creadas de un acero tan puro que son difíciles de volver a crear incluso en la actualidad. Fueron halladas en excavaciones arqueológicas en varias partes de Europa, específicamente en antiguos campos de batalla y cementerios nórdicos.
Hasta ahora han sido descubiertas unas 170 en total, datadas entre el año 800 y el 1000 d. C. Se caracterizan porque todas tienen marcado el nombre “Ulfberht” en su acero. Los investigadores no se ponen de acuerdo sobre el origen de este nombre. Algunos creen que proviene de un herrero legendario, otros hablan de un monasterio oculto en el norte de Alemania, de una sociedad secreta de artesanos o incluso de una antigua ciudad.
Lo extraordinario de estos objetos es su composición, casi perfecta. Están construidas de un acero de calidad altísima conocido como acero de crisol, el cual es prácticamente libre de impurezas, además, poseen un inusual alto contenido de carbono equivalente al triple del acero ordinario de esa era.
Esta técnica de fundición se creía improbable para esos tiempos, debido a la elevadísima temperatura de fusión que necesitaba el hierro, para eliminar las impurezas. Para esa época, elaborar una espada que se podía doblar sin romperse, tan poderosa y con tan poco peso, que podía destruir fácilmente armas de acero ordinarias, se consideraría como algo sobrenatural. El secreto de la construcción de estos instrumentos se ha perdido por cerca de mil años.
Expertos han intentado recrear los métodos de elaboración para averiguar cómo se hicieron. Con gran esfuerzo y precisión, herreros actuales han logrado imitar espadas semejantes a la calidad de la Ulfberht, y dijeron que era lo más complicado que habían hecho y que no sabían como pudieron estos luchadores conocer esta tecnología tan avanzada para ese entonces. Una verdadera obra maestra escandinava.