Cómo sobrevivir a la maternidad sin dejar de ser feminista, amiga, hija, madre, esposa
y sobre todo…una misma
Les invito a construir un espacio desde el cual logremos intercambiar experiencias, saberes, emociones, conflictos y la resolución de los mismos, que se nos presentan en la vida cotidiana, especialmente para quienes estamos en el “Arte de la Maternidad”.
En estos tiempos, ser madre implica tener un cúmulo de conocimientos, entre otros, sobre Pedagogía crítica, para conocer el momento adecuado y el tiempo perfecto para decirle a nuestrxs hijxs “No”, sin usar la palabra “No”, pues según la psicología les podemos generar conflictos en su vida adulta y ninguna de nosotras quiere cargar con eso a cuesta, así mismo, tenemos que saber de nutrición, economía doméstica, pediatría de urgencias, medicamentos alternativos y hasta brujería familiar en caso de tener que curar de mal de ojo a las criaturas, todo eso, al tiempo en el que sucumbimos a los encantos de la sociedad moderna que nos exige ser “madres-esposas-amigas-amantes-empleadas hipi-chic-progre-feminista-zen-profesionistas”.
Les invito a reírnos de lo que nos indigna e indignarnos de lo que nadie nombra respecto a la Maternidad, a deconstruir esos modelos sobre las familias que nos imponen, a través de imágenes de madres perfectas que lo saben todo, son progresistas, van a Yoga y son veganas, al tiempo que crían tres hijos, dos perros y son excelentes esposas, ha! y siempre lucen espectaculares con sonrisas perfectas, en mi mundo, las madres tenemos miedo casi todo el tiempo, queremos gritar y reír al mismo tiempo, odiamos al patriarcado y cuando caemos en cuenta lo reproducimos y alimentamos, por qué sí, como dijo el viejito de lentes redondos “La cultura pesa”.
Les invito a nombrar todo lo que le hace falta a nuestras sociedades, para que ser madre no sea una tarea angustiosa ni mítica.
Les invito a construirnos entre nosotrxs desde nuestras historias y con todas las voces tejer una comunidad soñando así con recuperar un poco del sentido perdido de humanidad.
Les Abraza. Alondra Durán