Para los venezolanos, que vivimos las consecuencias de una mala gestión gubernamental, que vemos que las riquezas de este noble país solo son divididos entre unos pocos, y que el de a pie debe luchar duramente para siquiera poder llevar un plato de comida a su casa, la tristeza, el pesimismo y la angustia, lo hace flaquear y hasta caer en depresión, es en estos momentos que la “FE” nos hace levantarnos cada mañana con la esperanza de que pronto llegara un cambio que nos ayude a salir de estos problemas y podamos volver a ver organización en nuestras vidas, comida en nuestras mesas, salud para lo que los necesiten, seguridad para todos y una linda sonrisa en nuestros niños que hoy crecen con hambre.