Con la excusa de hacer más productivas las superficies agrícolas del mundo y lograr la seguridad alimentaria de nuestros países, se ha enfatizado en los últimos años la siembra de cultivos transgénicos como una supuesta alternativa para incrementar la producción de algunos rubros.
Las plantas transgénicas se crearon por primera vez a principios de los años 80, por algunos grupos de investigación de la Universidad de Washington, la empresa MONSANTO entre otras, ellos anunciaron la inserción de genes bacterianos en plantas y genes de una planta a otra, todo ello fue logrado con la ingeniería genética.
La ingeniería Genética maniobra con los genes de una especie, a tal punto de permitir su introducción a otra, tal es el caso del traspaso de genes de una planta a otra, obteniéndose así cultivos transgénicos “Organismos Genéticamente Modificados OGMs”
Especies de cultivos transgénicos
En la actualidad países como Estados Unidos, Japón y Canadá, continúan con la modificación de genes de muchos cultivos, a continuación se describirán algunos cultivos que han sido genéticamente modificados:
El arroz ( Oriza sativa L. ), Maíz ( Zea mayz L. ), Tomate ( Lycopersicon esculentum L.), han sido modificados genéticamente, ya que a ellos se les fue transferido un gen llamado Bt que actúan como insecticidas, provocando efecto en las células intestinales de algunos insectos; de igual manera el Maíz y la soya fueron modificadas para ser genéticamente resistente al herbicida glifosato liberado por la empresa Monsanto.
Asimismo la papaya ( Carica papaya L. ) se le insertó un gen que la hace más resistente a virus de la mancha anular, transmitidos por especies de áfidos (insectos), que se encuentran en todas las áreas donde se cultivan la papaya.
En Latinoamérica, Brasil es el país con la mayor superficie sembrada con cultivos transgénicos, seguido de Argentina, Paraguay, Uruguay, Bolivia, Colombia, Chile, Honduras y costa Rica.
Riesgos en el establecimiento de cultivos transgénicos
Introducir cultivos transgénicos en los sistemas de producción agropecuarios, puede generar algunos efectos negativos en el agroecosistema, ya que existirá un desequilibrio en el ambiente como los que se mencionarán a continuación:
Transferencia de genes entre las plantas modificadas y las silvestres, al introducir un cultivo transgénico este puede llegar a transferir o incorporar genes a las poblaciones de plantas silvestres que generalmente son malezas, esta incorporación la realizan a través del movimiento del polen o semillas, para lo cual es necesario que las plantas sean sexualmente compatibles, están geográficamente cerca y en floración; si llegará a ocurrir este traspaso de genes por los mecanismos antes mencionados las plantas silvestres cambiaría sus características y se harían más resistentes a insectos, tolerantes a herbicidas lo cual las haría difíciles de controlar, estaríamos frente a supermalezas con elevada agresividad, capacidad invasiva y resistentes a insectos y herbicidas.
También trae efectos nocivos sobre insectos beneficiosos, ya que serán afectados cualquier tipo de insecto, trayendo esto afectaciones que dañarían los ecosistemas al reducir el número de especies beneficiosas, que naturalmente ayudan a la polinización y el control de plagas.
Por otra parte se pueden generar resistencia en plagas que pueden sobrevivir en los cultivos transgénicos, lo cual hace ineficaz el uso de este tipo de cultivos, ya que se hace inevitable la aplicación de plaguicidas químicos nuevos y más tóxicos, siendo una gran amenaza para los métodos de agricultura sostenible y el ambiente.
En este sentido al aumentar el uso de plaguicidas con altos niveles de toxicidad, puede ser perjudicial para la salud humana, ya que por ejemplo existen diferentes estudios muestran que glifosato es nocivo para el organismo humano, ya que causa toxicidad en células humanas placentarias, el Roundup puede provocar toxicidad in vivo en células humanas así como provocar muerte celular en el hígado (Richard et al., 2005; Monroy et al., 2005; Gasnier et al., 2010).
Protección de Venezuela contra la siembra de cultivos transgénicos
En Venezuela legalmente no está permitida la producción y comercialización de cultivos transgénicos, en la constitución de la República Bolivariana de Venezuela en los artículos 117, 127 y 129, señalan la obligatoriedad del estado a proteger la diversidad biológica y genética, el derecho de los ciudadanos de un ambiente libre y de contaminación, al equilibrio ecológico y a consumir rubros de calidad.
Adicionalmente existen la ley Orgánica del Ambiente, ley penal del ambiente, ley de ordenación del territorio y ley de diversidad biológica, que regulan el uso de los espacios ecológicos y la protección integral del ambiente; aunado a esto Venezuela ha firmado convenios como el convenio sobre diversidad biológica en 1992, ratificado en 1994 en el cual se contempla evitar los organismos genéticamente modificados.
Comunidad de steemit a pesar de la oposición de algunos países, grupos ambientales y organizaciones no gubernamentales en contra de los cultivos transgénicos, todavía se realizan investigaciones sobre modificación genética de algunos cultivos; sobre la base de la revisión realizada del tema se puede concluir que las plantas genéticamente modificadas, podrían ser potencialmente causantes de daños toxicológicos y ambientales. En los sistemas agropecuarios pueden provocar resistencia de malezas y plagas y en el organismo humano podría causar toxicidad.