En mi viaje a Cancún tuve la oportunidad de observar y admirar, en Xcaret, el ritual de los voladores o de los hombres pájaros de Papantla, representantes del pueblo totonaca. En esta tradición, desde tiempos inmemorables, los hombres voladores desafían las alturas para rendir tributo a la fertilidad y a sus dioses.
En el ritual participan cinco personas, ataviadas de vestuarios de gran colorido, que trepan un tronco, de más de 30 metros de altura, hasta la cúspide donde está el tecomate que es un aparato girador y el cuadrado que es el bastidor al cual se amarran los participantes.
En esta ceremonia ritual de gran misticismo, los cuatro hombres voladores representan los cuatro puntos cardinales y los cuatro elementos mientras que el caporal, que permanece en el tecomate, representa al sol sobre la tierra.
El caporal dirige el ritual parándose para solicitar permiso a sus dioses, zapateando y tocando la flauta y un tamborillo; los otros cuatros al oír un sonido específico se lanzar en caída libre. Cada hombre dará trece vueltas que multiplicado por cuatro será igual a los cincuenta y dos años que conforman un ciclo solar y luego nacerá un nuevo sol según el calendario Xiuhmolpilli.
Esta tradición desde 2009 es reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Para el pueblo mexicano el tiempo y la memoria siguen hablando a través de ellos.
A pesar que los hombres voladores duran pocos minutos en la ejecución del ritual, lleva años su entrenamiento que comienza desde que son pequeños. Antes de la ejecución de este ritual no deben consumir alcohol ni mantener contacto sexual.
Para mí, ver danzar a estos hombres en el aire, fue una experiencia maravillosa, que me produjo una sensación de vacío como la que siente cuando te lanzas de un gran tobogán.
¿Te has preguntado que se siente volar como ellos?
Fuentes
https://www.mexicodesconocido.com.mx/los-voladores-de-papantla.html
Imágenes
https://pixabay.com/es/photos/?order=popular
Fotografías personales