Alguna vez escribí para tí lo que hoy ya no nos pertenece,
palabras de amor y cariño que solo en el recuerdo permanecen.
Quisiera decir que fue fácil olvidarte,
pero la verdad es que aún, en mi mente, sueles asomarte.
Ya no te amo, eso quedó en el pasado,
pero sigo conservando las memorias de un cielo ya nublado.
Por si alguna vez lees esto quiero decirte,
tal como hice aquella vez, hoy me dio por escibirte:
no te odio ni te detesto
mas, nunca esperé que fueras deshonesto.
No obstante, la vida sigue avanzando
y aquí me encuentro yo, con estas líneas conversando.
Agradezco todo lo que me hiciste vivir,
después de todo, debía aprender que la gente sabe mentir.
Eres parte eterna de mi pasado;
no lo niego, te llevo aquí, en mi mente grabado.
No escribo para hablarte directamente,
mas bien lo hago para cerrar este ciclo rotundamente.
Me despido de todo aquello que sentí por tí,
pero por si alguna vez lees esto, no te equivoques, que no es para tí.