Fuente
"La Impaciencia produce grandes dolores de cabeza".
Como lo dice John Mason en su libro Conquiste hoy su mañana
Quizás el avance tecnológico, nos ha llevado a esto, a veces estamos realizando algún trámite por internet y si vemos que han pasado 35 segundos y la página no abre tenemos expresiones como: ¡Qué lento!. ¡Esto parece un morrocoy!. ¡Qué mala está la señal! pues queremos una respuesta de inmediato.
Actualmente, como ya algunos conocen, existe el mercado on-line, disponible en las diferentes redes sociales que existen, un comercio activo que nos saca de apuros muchas veces, pero ésta vez no ocurrió así. En mi caso fue a través de una cuenta en Instagram que te ofrece toda una gama de productos para tu bebé y como para nadie es un secreto de los altos costos que se encuentran en nuestro país, fui capturada por así decirlo, por todo lo que ofrecían en un valor menor a como se consiguen en la región donde vivo.
Mi preocupación era prevenir comprando unas latas de leche, "por si acaso" (pues mi meta es la lactancia materna, la mejor) y tenerlas de reserva, cosas de uno. Quería tener ya las latas de leches junto a todas las compras de mi bebé.
Sin tomar ningún tipo de precausiones me comunique con ellos y confirmé la compra, haciéndoles un encargo de media caja de leche, realicé la transferencia de costumbre y listo...
Al lapso de dos días les pregunte vía WhatsApp (sólo el medio que disponen) si habían hecho el envío, a lo que respondieron que NO, pues no se había hecho efectiva la transferencia.
Ya la situacíon me estaba preocupando un poco más...
En los días siguientes les enviaba mensajes y no contestaban. Para mi mayor sorpresa cuando intento ubicar nuevamente su cuenta por Instagram, había desaparecido por completo. ¡Dios! Literalmente qué dolor de cabeza. Comencé a decirme a mí misma: "Me robaron"...
¿Cómo lo comprobé?
A parte de lo que ya les conté, me comuniqué con los representantes de otra cuenta que me dió una persona de confianza y al consultarle o pedirles referencia de quienes se trataban, me contestaron: NO PARECE QUE TE ESTAFARON, REALMENTE TE ESTAFARON!!!
Fuente
Nos hacemos trizas a nosotros mismos con la impaciencia. Una de las causas frecuentes del fracaso. Lo que debí hacer antes, fue precisamente lo que hice después, cuando ya era tarde (pedir referencias, consultar el grado de confiabilidad incluso de otras cuentas, entre otras cosas).
Muchas veces ignoramos esa voz interna. Les confieso que tuve varios obstáculos a la hora de hacer la transferencia, pero los vencí con mi terquedad e impaciencia. Hoy me doy cuenta que eran señales, que pudieron detenerme, si yo lo hubiese dejado así, pero mayor fue mi impaciencia.
Hay un tiempo en que hay que dejar que las cosas sucedan y otro tiempo de hacer que las cosas sucedan. Hugh Prather
Realmente lo aprendí o quizás lo estoy asimilando todavía: "No-de-bo-for-zar-las-co-sas. Todo tiene su tiempo".
Nueve décimas partes de la sabiduría consiste en ser sabio en cuanto al tiempo. La situación que parece urgente muy pocas veces lo es. Pude haber esperado...
Tengamos un poco de paciencia. Como lo oigo decir por ahí: "todo llega". ¡Es verdad!.
No les diré cuanto perdí, sino lo que aprendí, y se los comparto para que a través de este tipo de experiencias aprendamos la lección y seamos sabios, prudentes, precavidos y evitemos éstos dolores de cabeza, malas consecuencias, producto de nuestra impaciencia.
Me despido de ustedes, agradeciéndoles su tiempo, su voto y comentarios. De igual forma, no podría dejar de agradecer de forma especial a la familia de #mosqueteros por su cooperación y a por impulsar la comunidad hispana.😘💕