Fuente
Madre de Juan: "Es que se quedó mirando la televisión hasta tarde en su cuarto".
Son algunas de las expresiones que escuchamos comúnmente.
El fenómeno de la Televisión
Este medio es un importante agente de socialización, junto con la familia, la escuela y la comunidad. Pero no tiene el caracter afectivo de los vínculos humanos, que es el motor para el desarrollo integral del educando. La televisión no es en sí mala o buena, depende de cómo se utilice. A menor edad, más propenso es el niño a ser influenciado por las escenas de los programas que percibe.
Efectos positivos de la televisión:
- Contribuye a la socialización del niño.
- Es una fuente de información.
- Ofrece estímulos visuales y auditivos que ayudan al niño para el aprendizaje de la lectura y escritura.
- Puede estimular la creatividad a través de ciertos programas didácticos.
- Es un medio de diversión y entretenimiento.
Efectos negativos de la televisión:
La televisión influye negativamente sobre el niño cuando:
Está frente a ella más de dos horas diarias, sustituyendo los vínculos y el juego que son fundamentales para su desarrollo. El niño corre el riesgo de ser teleadicto cuando la televisión se convierte en "la mejor amiga y niñera" pues lo acompaña, lo divierte, le enseña y lo no lo reta".
No tiene un adulto que le explique u oriente sobre las escenas que percibe.
Observa escenas de violencia que para él son reales, motivo por el cual puede tambien imitarlas, identificarse con la victima o el victimario. Puede incluso aceptar la violencia como forma para resolver los problemas.
Observa programas con escenas sexuales que lo erotiza.
Interfiere en el rendimiento escolar, pues la exposición ala televisión de menores de tres años de edad, durante el período de formación del desarrollo cerebral, puede estar asociada al déficit de atención y retrasa la aparición de las funciones simbólicas como es el caso del lenguaje.
Crea estereotipos como modelos de convivencia, valores (dinero, belleza, poder) y actitudes que muchas veces no corresponden con la realidad social.
La publicidad y el consumismo crean el deseo de obtener todo lo que se ve anunciado.
Puede favorecer la obesidad, porque representa una actividad pasiva y, a su vez, cuando observa los programas suele consumir diversos productos ricos en calorías.
Sustituye al juego individual y familiar como también a los cuentos. La televisión tampoco le ofrece al niño una respuesta a sus preguntas porque es un sistema unidireccional.
"Espero haya sido de agrado e interés para todos los que leen este artículo, que contribuye al beneficio de los pequeños de la casa, en miras a un sano desarrollo integral de cada uno de ellos"