Ayer estaba discutiendo con mi mamá.
Cuando me di cuenta que la disputa no iba a ninguna parte, entonces fue cuando comencé a callar. Ella continuaba, yo callaba.
Mi sielencio en algún punto la incomodo de tal forma que se calló abruptamente mientras se quejaba. Me miró y no supo qué hacer.
Me pregunto qué pasaba, pregunta que estaba demás. Ella lo sabía y yo lo sabía. No respondí pues continúe callada, sin ganas siquiera de solucionar la disputa.
Ella se fue y al rato hablamos. No mencionamos directamente el conflicto, pero lastimosamente tampoco pudimos resolverlo.
Hoy tampoco lo hemos hablando.
Creo que no lo haremos, conociéndonos, no lo haremos.
A veces es bueno callar, el problema es cuánto tiempo vas a hacerlo.
Link de la imagen: https://goo.gl/images/SVP9ZG