Apenas llevo un par de meses con este hábito pero, ha tenido un impacto tan grande, tanto en mi mentalidad como en mi estilo de vida, que me siento lo suficientemente segura para compartirlo.
Hace unos meses noté como esta chava que sigo en instagram empezó a publicar sus “highlights” del día todas las noches, enlistando todas esas cosas que habían tenido un impacto positivo en su día, pensé que estaba padre y ya, no le di mayor importancia.
Los días pasaron y seguía viendo sus testimonios de como este simple ejercicio había logrado tener un impacto tan positivo en su vida, sonaba muy segura de sí misma entonces decidí yo también darle la oportunidad.
Decidí que mi lista consistiría no sólo de las partes lindas de mi día sino en general de todo lo que estaba agradecida en ese día, lo bueno y lo malo, ya que en muchas ocasiones lo malo nos da lecciones aún más grandes e impacta nuestras vidas en mayor manera que las buenas.
Conforme los días pasaron comencé a ansiar el momento del día para hacer mi lista, mis días habían sido bastante buenos y comencé a apreciar los momentos por los que estaba agradecida justo en el momento en el que los vivía, en lugar de comprender su valor al final del día. Justo en el momento en el que los vivía pensaba a mi misma “este momento es uno de esos momentos que vale la pena enlistar”. La vida era buena y la lista era larga, pero no fue hasta que tuve un verdadero mal día que pude comprender el verdadero valor de este nuevo hábito.
Tuve un mal día en general, estaba cansada, mi dolor de cabeza amenazaba con matarme y en general no podía ver el sentido de ese día. Para el final del día no le veía el sentido a siquiera tratar de hacer la lista ya que no podía ni pensar porque estaba agradecida ese día pero como sea la hice.
Para mi sorpresa no solo pude encontrar una cosa por la cual estar agradecida, sino que pude encontrar mas de seis, una de ellas siendo el simple hecho de tener un día más de vida en este increíble mundo. Y ahí fue cuando me cayó el veinte, el poder de la lista, que en tan solo un par de minutos le dió la vuelta a mi día completamente y, de la nada, no me iría a dormir molesta y cansada, sino sorprendida y agradecida.
Los invito a hacer esta pequeña actividad, a mano o inclusive en notas en su celular, puede parecer tonto, pero en verdad cambia la manera en la que ves cada situación y, de pronto, te dejas de cuestionar el “¿por qué tengo que pasar por esta mala situación?”, para cambiarlo por “Toda mala situación tiene un lado bueno, ¿Me preguntó cuál será el lado bueno de esta mala situación?”.
Cris.