Se dice que por año el Coliseo de Roma recibe mas de 6 millones de personas, se imaginan que tan popular es este lugar.
El Coliseo de Roma, llamado en la antigüedad Anfiteatro Flavio, es el anfiteatro más grande construido durante el Imperio Romano y el monumento más impresionante de Roma (increíble pero cierto). De hecho cuando estuve adentro solo pude imaginar la cantidad de personas que presenciaron las peleas entre gladiadores, por suerte no sentí ninguna mala vibra como lo sentí en otros lugares simbólicos como este.
Visitar este lugar fue una gran experiencia porque llegamos temprano y habían filas enormes de personas esperando entrar, pero como yo estaba embarazada me enviaron a un lugar especial donde pagamos una sola entrada para los dos. Definitivamente viajar embarazada en Europa fue lo máximo, no tengo quejas.
Cuando entramos al Coliseo, solamente pude permanecer en la parte de abajo porque había que tomar unas escaleras para llegar a uno de los puntos mas altos, sin embargo no quise hacerlo porque sabia que me iba a cansar rápido. Así que todas las fotos son desde la parte de abajo.
Baby Maximus también estuvo en el Coliseo de Roma, que emoción
Aquí probando el desayuno mas caro de mi vida: dos emparedados de mozarella, un café y un chocolate caliente por la suma de €50. Ouch! Ese es el precio por comer en un área turística jaja.
El Coliseo tiene varias entradas que están divididas, esta fue una de ellas.
Fue un buen lugar para tomarnos fotos jaja.
Un selfie al año no hace daño ;)
Una de las cosas mas fastidiosas fue tener que toparme con una gran cantidad de inmigrantes tratando de hablar contimi y pedir dinero. Créeme que una cosa es decirlo y otra vivirlo, ellos fueron super agresivos.
Ese mismo día visitamos el Palatine Hill que esta cerca del Coliseo, sin embargo como son muchas fotos las dejare para otro post.
Me despido por el momento, nos vemos en mi próximo post.😘😉

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Maximus y yo disfrutando de la Navidad.