San Cristóbal
Y es que como no amar el lugar que te ha visto crecer, he caminado durante 27 años por esta tierra, he hecho amigos en ella, he reído y he llorado, todos amamos el pequeño espacio donde nacimos porque somos parte de él y él es parte nuestra a donde quiera que vayamos, cada vez que camino observo pequeños detalles que me hacen entender la realidad de mi ciudad y de mi país, la fotografía es solo un instante que enmarca la verdad y lo que mis ojos ven, belleza o decadencia, felicidad o tristeza, verdes o grises; todo en un solo sitio dependiendo del punto de vista con que lo vez.
Edificios, casas, pequeños espacios cubiertos de luz; el frió de la montaña arropa a San Cristóbal pero el sol no la desampara, se asoma entre las nubes dibujando brillantes días y atardeceres llenos de esperanza, el calorcito te toca la piel justo lo necesario para calentar el frío y helado viento que baja desde el Parque Nacional Chorro del Indio, el frescor de sus tardes es el mejor clima que se le puede pedir a un lugar.
Entre valles y montañas el poderoso cielo deja ver la frescura de los paisajes y lo hermosa que es mi ciudad que se detuvo en el tiempo por cuestiones del destino, paro de crecer y por consiguiente su población se ha ido caminando a otros lugares, a encontrar camino, a encontrar destinos y vida.
Sus colores para mi son un regalo, hermosas plantas crecen de su suelo y adornan cada espacio, su cielo despejado deja ver a su paso el azul más profundo y unas pequeñas nubes que parecen algodones en la inmensidad, la lluvia se encarga de mantener los verdes y el espacio despejado, limpio y claro, perfecto para observarlo, que bella es mi ciudad, San Cristóbal Andina.
Debemos disfrutar del sitio de donde venimos y a donde vamos, pienso que cada pequeña cosa, cada recuerdo, cada fotografía y cada momento es algo que se atesora en un baúl de recuerdos, amar nuestra tierra y nuestro planeta, cuidarlo y hacer eco de la mejor forma de ser un buen ciudadano, sea a donde sea que vayamos llevar como bandera la querencia y la tradición de nuestra tierra y el respeto de aquello que estemos conociendo.
San Cristóbal andina es la cuna de la alegría y la tradición, una canción dedicada a mi ciudad hermosa y se las regalo ahora: