“La homosexualidad” como vocablo ha servido en nuestra sociedad solo para dividir a las personas en los que tienen relaciones sexuales con su mismo sexo y las que lo mantienen con el sexo opuesto (heterosexuales). En la antigüedad las personas eran libremente bisexuales sin distinción, el término empezó a ser utilizado a mediados del siglo XIX (19). Por una sociedad divisionista y con una doble moral, para etiquetar lo que le parecía distinto.
En Grecia por ejemplo una de las civilizaciones más antiguas y famosas, no existía el concepto de la homosexualidad, era completamente normal que el hombre tomara como pareja a algún joven de su mismo sexo, incluso se comenta que era la piedra angular en el funcionamiento de toda la cultura.
Eran educados en las artes militares, civiles, morales e incursionados en la vida sexual con su mismo sexo casi siempre de la mano de un tutor, hasta que les salía la barba (pubertad)donde seguían a formar familias. Siempre quedando algún sumiso rezagado, siendo esto mal visto a menos que fuesen personas de poder como era el caso de Aquiles y Patroclo o Alejandro Magno y Hefestión que tuvieron relaciones largas, se decía que era un amor verdadero. Allí nada era comentado porque representaba una muerte segura. Así que ellos eran vistos como amantes de la libertad, hombres con coraje para amar libremente.
Plutarco decía “Quien ama la belleza humana será favorable y se inclinará por los dos sexos, en lugar de suponer que los hombres y las mujeres difieren en asuntos del amor como lo hacen respecto a su vestimenta”
Pero a su vez emperadores y soldados de alto rango fueron populares por sus relaciones sexuales con hombres como es el caso de Julio Cesar y Nicomedes, cuando este último quedo deslumbrado por su belleza lo invito a sus aposentos toda una noche. De Nerón se dice que tomaba el papel de pasivo, el emperador Galba era atraído por soldados fuertes y experimentados.
Puede sonar algo incoherente que la actitud hacia las relaciones entre mujeres si era mal visto, aunque si existían. El poeta Ovidio lo llamó “un deseo que nadie conoce”. Aquellas sociedades se sentían asqueadas ante la posibilidad de mujer con mujer. Escritores Romanos (hombres por supuesto) decían que iban “contra la naturaleza” y era un “abuso contra los poderes sexuales”. Y así se pueden ver a través de la historia este tipo de relaciones en otras regiones tanto en el oriente como en el occidente, mitos basados en el sexo reflejan las pasiones ocultas y las no tanto de la sociedad antigua lo que representa una lucha entre la moral y lo cotidiano.
Muchas obras literarias así como pictóricas nos muestran una civilización orgullosa de su sexualidad, no ocultaban el placer sexual ni el amor que esto les representaba, hasta que llego la INQUISICION de la mano de la Iglesia Católica, que los persiguió, quemo, torturo hasta pena capital de declarar esta preferencia sexual, parece irónico que es esta iglesia la que suma mayores casos de homosexualidad y pederastia.
En la actualidad aún se siguen usando muchos cánones sociales y culturales pero se han ido deslastrando de lo moral para pasar a ser una población que merece RESPETO, derechos y deberes como cualquier otro ciudadano. Muchos países trabajan en minimizar la homofobia, se han aprobado el matrimonio homosexual y la posibilidad de que adopten.
No es igualdad porque ya somos iguales es RESPETO por pensar diferente, por amar diferente a las mayorías lo que se pide e ir reconociendo como sociedad que hemos sido manipulados social y culturalmente por un grupo que ostenta gran poder económico y religioso que quiere ocultar con un dedo lo que sucede a diario detrás de sus puertas. A pesar de ser un tema controversial muy poco tratado en salones de té, cafeterías o fiestas de sociedad no podemos ocultar los avances sociales y la aceptación.
Hasta la próxima gota de historia y conocimiento.