En este tiempo donde nuestro río Orinoco alcanza niveles históricos, recordé parte de una historia de esas que se escuchan en la oscuridad.
Hace muchos años viajaba a Soledad (municipio independencia del Estado Anzoátegui, Venezuela, margen izquierdo del río), los pobladores se reunían las noches cuando no tenían energía eléctrica a platicar de sus mitos y leyendas, allí conocí la historia del “Monstruo del Orinoco”.
Allí habita la “HIDRA” del Orinoco, la describen como una bestia de 7 cabezas con cuerpo de serpiente, muy parecida si se ponen imaginativos a la de la mitología griega, con la que peleó Hércules. De apariencia de reptil y múltiples cabezas, oscilan de 5 a 12, que cuando engulle hace grandes remolinos, dicen que ha llegado a tragar curiaras, chalanas y personas que pasan cerca, nunca se ha podido recuperar nada de lo que se ha perdido.
Cuando se hundió la chalana “MUCURA” en 1955, sus propietarios contrataron un famoso buzo margariteño para ver si avistaba a la nave y las posibilidades de recuperarla, este jalo fuerte la soga para que lo subieran rápidamente y dijo “vi un animal extraño con el ojo del tamaño de una torta de casabe”.
Los indígenas hablan que su morada es la puerta al inframundo. Ellos atribuían la bajada del rio en verano a HIDRA que para saciar su sed traga por sus cabezas inmensidad de sorbos de agua y en invierno las expulsa de sus estómagos. Ósea que en estos momentos deben estar varias hidras en eso pues estos niveles están altos, por encima de 18,02 metros sobre el nivel del mar, situación que no se registraba desde hace 40 años.
En Soledad cuentan que hace muchos años, en noches sin luna se avistaban unos ojos rojos y un cuerpo de culebra descansando sobre la piedra del medio, te quedabas paralizado ante su brillo y su majestuosidad.
Hoy en día cuando se realiza la competencia de “Cruce a nado del río Orinoco” se hacen invocaciones de protección, peticiones y permisos a las bestias de aguas profundas y se rocían de ron o anís sus aguas. Cosa que le agrada a las criaturas encantadas que allí habitan. Así que tradición o mito resulta interesante lo que representan estos cuentos en la cultura de los pueblos cercanos a nuestro majestuoso río.
También relatan que en el alto Orinoco muy dentro en sus profundidades, existen ciudades encantadas sumergidas donde habitan los manatíes, que se trasforman en sirenas para proteger sus cimientos, pero esa es historia para un próximo post.
Así que la criatura del lago Ness tiene su contrincante en Venezuela en cuanto a criaturas legendarias.
¿Como te la imaginas tu?
Hasta nuestro próximo dato curioso
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