Caminamos por la vida, con nuestras guerras internas.
Muchos no lo exteriorizamos, otros explotan como minas.
Proyectar no es la idea, no se puede ver fantasma en todos lados.
Vemos enemigos por donde quier, la desconfianza esta en el campo de batalla.
En ocasiones somos nuestros propios enemigos, guerra en nuestra mente.
Campo abierto, la ignorancia baila y la muerte se sienta con una copa de vino.
Ríe al ver unos de los seres de la creación mas inteligente destruyéndose.
Esparcidos rostros sin almas, corazón de piedra.
Guerras ocasionada por la avaricia, el egoísmo es su sombra.
Ciudad y pueblos desolados, devastación en auge.
Martillo golpeando corazones nobles e inocentes.
El fuerte pisoteando al débil, Hombres cobardes escudados en el poder.
No encuentro razón de cambiar paz, por guerra.
Todo es caos y destrucción encaminado a una devastación.
Perdemos todo por nada, adonde queda nuestra inteligencia.
Lo que perdemos en el fuego lo encontraremos en la cenizas