Existen cercanías donde solo abunda la lejanía.
No se trata de estar, y querer llevar una cruz sin ninguna razón circunstancial.
No se busca explicación donde lo simple y la lógica salen a reducir.
No es quedarse, por de más de hacerlo ¿Qué hay de ti?.
No fueron planeadas ni calculadas, solo se dieron y desprevenido te sorprendieron..
Vives encarcelado y no veo barrotes por ningún lado, no tiene sentido.
¿Por qué sentenciarte a ti mismo a una cadena perpetua? ¿Por qué andar por la vida con grilletes?
No hay razones para fingir, por más que lo ocultes, tus actos hablan por ti.
Vivir así, no es vivir, es divagar y solo esperar un triste final.
La vida no se te vuelva un reloj de arena, ella solo se detiene para determinar un final.
Serás semejante a un pozo seco, a una mujer estéril que anhela el regalo de dar vida.
¿Qué esperas? ¿Verte al espejo y solo ver a un anciano, que sus fuerzas ha desperdiciado?
Define lo que quieres, actúa, acciona pero no mueras allí.
No prestes tu oído a la duda, a veces los actos, debemos tomar sin pensar.
Libérate de esa red, rompe las cadenas que te atan, mueve tus alas, que ellas te eleven a grandes alturas.
Cuando la última gota de tu cantimplora, moje tu lengua, no desesperes.
Camina, no te detentas que arroyos en medio del desierto has de encontrar.
Llego tu hora, eres inocente, no hay barrotes, ni grilletes, toma la decisión sin pensar y el valor de avanzar.
Si montañas te han de tocar, demuestra lo buen alpinistas que puedes ser.
PRISIONERO DE MI MISMO