Creo en el poder de las letras, desde que tengo memoria;
y es por ello que creo en el poder de las cartas,
y el amor que transmiten.
Y luego de leer las tuyas, no quiero dejar de leerte nunca más.
Ya no quiero que sueltes mi mano cariño,
no quiero que me dejes de abrazar.
Quiero más cartas tuyas,
quiero llenar mi caja de los recuerdos,
de nuestros recuerdos vivos,
quiero tus cartas, nuestras fotos,
nuestras risas,
nuestra complicidad.
Quiero tus cartas,
pero también quiero entregarte las mías.
Mis letras siempre han sido tuyas,
Hoy entiendo
porque los finales de las cartas
terminan en un ”siempre tuya/o”,
y es que,
a veces pertenecemos
a quien le escribimos.
Si es por mi,
cada mensaje que te envíe,
cada frase que te diga,
cada carta que te escriba,
finalizará en
”Siempre tuya”,
para recordarte lo que ya sabes,
y lo que yo siempre he tenido claro.
A mi,
no se me acaban las letras,
tengo 27 métodos de escape,
y a veces con ellas,
se forma tu nombre.