|
| |
Y te vas, dejando solo las ganas
de amanecer contigo todas las mañanas,
de amarte todas mis madrugadas,
y te vas, dejando solo palabras que hicieron soñar despierto
a este corazón que ha quedado tan desierto.
Y te vas, dejando lleno de besos mi colchón y mis huesos,
y te vas, dejando tu aroma en mi almohada y en mis dedos,
y te vas, dejando un vacío que se convertirá en hastío.
