Una vez que entendemos que no estamos rotas descubrimos que no se trata de arreglarnos. Cuidar y querer nuestro cuerpo es algo que hacemos por y para nosotrxs mismxs, y es sabroso llegar a ese punto de tu vida en el que de verdad te sientes en completa comodidad con todas tus versiones. Eso también se extiende en cómo salgas de tu casa o cómo salgas en tus fotos. Somos víctimas de nuestras propias cárceles (que responden a cárceles hegemónicas más grandes que hemos habitado desde que le dimos forma a nuestro pensamiento a través del lenguaje), pero también está la llave en nuestras manos. Hermoso. Un abrazo.
RE: "Entre la realidad del cuerpo y la imagen hay un espacio"