Éste texto es muy especial para mí redactarlo, y no sé como empezar, ésta persona ha causado muchos cambios en mi vida para bien, y no sé como agradecer todo lo que ha hecho por y en mí.
| Todo comenzó en marzo o en abril del dos mil diecisiete, en el hogar de mis tíos maternos, tú tenías una personalidades tan tímida como tu hermana menor, conocí a tu padre y a tu madre, buenos educadores de toda la vida; mis tíos los recibió con un calor e inmenso abrazo. Yo siempre he tratado de hacer amigos, aunque no fuese tan fácil para mí, ya que yo era también tímida, pero mi hermana todo lo contrario. Empezábamos a hablar poco, un «¿cómo estás » «cuéntame algo de ti» «escríbeme a mi número» «conocí a alguien nuevo hoy», sinceramente no recuerdo qué fecha, porque siento que nos hemos conocido desde hace muchos tiempos atrás. No sé cómo explicarte qué me harás falta, qué necesitaré tus consejos cuando vuelva a enamorarme, o quizá si me romperán nuevamente el corazón, o cuando no tenga ánimos de nada, y haces lo posible por tranquilizar mi conciencia, o sólo destacas mis virtudes, o cuando decías que cada experiencia vivida, es un aprendizaje, y los defectos no importan, porque son parte de ti. Después al rato, salíamos a piscinadas, nos tomábamos fotografías, hablábamos de cualquier cosa, disfrutábamos de buena comida, como familia. Y es que yo desde el muy poco tiempo de conocernos te aferré mucho cariño y respeto, no había conocido a alguien que me tratara como alguien de su familia sin serlo. Con el tiempo, fuimos platicando a través de un celular, ya qué vivías lejos, y no podía ir a tu hogar muy seguido. Pero luego de un tiempo, comenzamos a hacer pijamadas en la casa de mis tíos, y hablábamos durante horas, reíamos, veíamos películas, éramos fotógrafas, etcétera. Y siempre has sido mi hombro para todo.
|Es una chica fuerte, talentosa y un tesoro muy preciado en mi vida. Ella me enseñó a ser más fuerte, me enseñó que mis defectos son parte de mí, me destacó que los errores y experiencias son aprendizajes, me enseñó todo lo bonito que puede haber en mí. Me enseñó que sí existen verdaderas amistades y siempre qué tenía algún problema o me sentía pésimo, ella estaba allí, consolándome y dándome todo el apoyo que necesitaba. Ella es un regalo de Dios y que la vida me ha obsequiado. Es poderosa en su interior, tiene una magia increíble, qué es hacer sentir bien a alguien aún cuando ella no lo esté. Tiene un corazón muy puro, y es diseñadora de modas, sé que algún día se convertirá en las mejores del mundo. Ella me hizo florecer, me hizo saber que tan especial era para una persona que no es consanguínea. Nos conocimos por casualidad y terminamos siendo más unidas que nunca. No pararé de agradecer todo lo que me has hecho para ser mejor. Y aunque estés muy lejos, algún día, nos volveremos a encontrar, con el favor de Dios, aquí en nuestra tierra dónde nacimos, vivimos, caímos, reímos y soñamos, Venezuela. Probablemente éste sea un texto realmente corto, y mereces uno más extenso, pero concluyo diciéndote —gracias, no cambies nunca por nada ni por nadie en el mundo—. Att: Primix.