¡Abril divino, que vienes
Cargado de sol y esencias
Llena con nidos de oro
Las floridas calaveras!
Federico García Lorca.
Una sola palabra explicará mi post a continuación: Amarillo, Yellow, Jaune, Amarelo.
El pasado Sábado 28 de Abril regresé, como lo había prometido en mi reciente post sobre el paseo en bici y canoa en el jardín botánico a uno de mis lugares favoritos en la ciudad a presenciar el fenómeno natural del florecimiento de los árboles curarires.
Este espectáculo de la naturaleza se ve sólo una vez al año y dura unos 4 días. Es muy parecido a lo que los japoneses llaman hanami con su florecimiento rosa y blanco con los árboles de cerezo y sus flores Sakura.
Bueno, aquí el paisaje se tiñe de un bello amarillo intenso en vez de rosado. Y fue realmente mágico poder presenciar algo así por primera vez en mi vida. Este fenómeno marca el inicio formal de la primavera en mi ciudad.
Las siguientes fotos hablarán por sí solas.
El árbol curarire (muchas veces confundido con el Araguaney) brota y florece por única vez solo 4 o 5 días de cada año luego de las lluvias de abril. Aquí en nuestra ciudad no tenemos un día o semana específico para que suceda, ya que vivimos en trópico y sequía, si las lluvias se atrasan un poco ellos también.