En la actualidad, 07 de junio del 2025, las tendencias políticas que fueron hegemónicas hasta finales del siglo XX, han ido transformándose en centros de poder para unos grupos minoritarios de personas que han sabido aprovechar el descontento social y económico de las masas que han degradado su definición como Ciudadano participativo y comprometido con el progreso y desarrollo de su nación y ha sido catalogado, por esta nueva clase política, con un término ambiguo muy difundido, El Pueblo.
Quise hacer una edición del término "Fascista", muy usado por la clase política decadente que se aprovecha de la ingenuidad de algunas personas para guiar a un colectivo por la senda del adoctrinamiento ciego de la nueva clase política. Es así que encontramos en la web una definición de este término: "El fascismo es una ideología política de extrema derecha, totalitaria y antidemocrática que surgió en Italia en el siglo XX. Se caracteriza por la exaltación de la nación, la primacía del Estado, la supresión de la oposición política, el uso de la violencia y la propaganda, y la veneración de un líder carismático."
Fuente: Peggy_Marco
El caso más emblemático en América del Sur es Venezuela, un país ubicado al norte de América del Sur y que es conocido por su mayor éxodo de personas (cerca de 7 millones de venezolanos), los cuales se han visto en la necesidad de emigrar hacia países de todos los continentes, debido a la tensa presión y persecución política, aunado con la crisis económica más catastrófica registrada en ese país.
El fascismo ya no solamente es una ideología política de extrema derecha, también los gobernantes zurdos, comunistas, socialistas y populistas de extrema izquierda lo aplican de forma dura y contundente. El fascismo se fundamenta en acciones de gobiernos totalitarios y antidemocráticos, pero con un matiz propagandístico de libertades democráticas que pueden engañar a los más incautos.
A pesar que surgió en Italia en el siglo XX, también se ha extendido hacia América del Sur, siendo el caso de Venezuela el más resaltante y que se inicia desde el día 1 del siglo XXI con la llegada del recién "electo" Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, después de su intento fallido de golpe de estado contra el Presidente en ejercicio de mando Don Carlos Andrés Pérez. El fascismo se caracteriza por la exaltación de la nación, puesta en primer lugar para encender la llama nacionalista del pueblo, la primacía del Estado ante las inversiones de capital extranjero para propiciar la nacionalización de bienes y servicios y controlar el monopolio de la economía. Siendo este punto neurálgico para implementar el sistema de las "expropiaciones" que acabaron con el aparato productivo de los sectores primarios y secundarios de la economía venezolana.
El fascismo usa la supresión de la oposición política con el uso de la violencia (grupos adeptos al "gobierno" que en Venezuela son conocidos como "Los Colectivos") grupos de mercenarios civiles y esbirros militares o policiales encargados de hacerles frente a cualquier intento de protesta pacífica consagrada en la Constitución de Venezuela, refrendada por el mismo Chávez. El fascismo se apodera de los medios de comunicación para acallar el disentimiento político, las críticas a las esferas del poder y hacen uso de los medios de comunicación del Estado venezolano mediante la propaganda ideológica durante los 365 días del año durante los 25 años que han estado usurpando el cargo máximo del poder político. Por último, el fascismo debe hacerse notar y es por ello que cambian los nombres a calles, avenidas, sitios y monumentos históricos de la Historia de Venezuela, cambian el uso horario por su ubicación en el Meridiano geográfico, modifican el nombre de la moneda de circulación nacional y tras la muerte de Chávez han aprovechado la veneración y culto a la persona promoviéndolo como un líder carismático para seguir aprovechando la ola político-electoral de la masa votante que todavía apoya el actuar de esa nueva clase de élite política y sus más allegados que han sido denominados como "Los Enchufados".
Representación de soldado fascista
Visión en nuestros días:El "negacionismo", que ya es una tendencia a nivel de los países suramericanos no es más que negar los hechos históricos que la mayoría de las personas que experimentaron esas vivencias en primera persona lo relatan y confirman, pero que existe un ente gubernamental o un sector de la sociedad que insiste en confundir al colectivo, tal como lo implantó Göbbels, «una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad».
Story based on the real life of @anecdotas