Hace varias noches atrás, me acostaba pensando en la triste historia que les ocurrió a unos primos muy queridos. Murió su madre, mi tía, y a los 3 meses su esposo, el papá de mis primos, muere en un accidente de tránsito, esas dos noticias nos derrumbó a todos, pensábamos en esos niños que se le había ido la mamá y ahora su papá. Mi tía una persona muy cariñosa, alegre, de un gran corazón, ella siempre estaba pendiente de los más mínimo que le faltara a la familia, duró casi 9 años peleando con la gran enfermedad de cáncer de seno, cuando ya todos pensamos que había superado esta terrible situación, estábamos todos alegres, de un momento a otro sufrió un paro respiratorio, y se nos fue a reinar al cielo, el papá de mis primos no aguantó muchos tiempo sin ella y se fueron a reinar ambos.
Gracias a Dios con el pasar del tiempo todo fuimos aceptando todo lo que había pasado, sus hijos poco a poco fueron reaccionando, empezaron a entender lo que estaban viviendo. Siguieron adelante, hoy en día son grandes profesionales, son licenciados en Comunicación Social.
Hace un año mi prima dio a luz a un bebe, llamado “Miguel Andrés” un niño muy hermoso, aunque no conoció a sus abuelos maternos, mi prima le está dando una crianza muy bonita.
Esta pequeña historia, deja una reflexión, de cómo ver la vida. Aunque estemos pasando por una terrible situación, mantenerse de pies en enfrentar la vida. Este pequeño post lo escribí con lágrimas en mis ojos, ellos fueron unas personas que marcaron mi corazón para siempre y será imposibles sacarlos de allí. Los amaré por el resto de mi vida, un abrazo gigante donde quiera que se encuentren.