El fin de las vacaciones de semana santa... la vuelta al trabajo... en definitiva: REGRESAR A LA RUTINA, no debería ser sinónimo de infelicidad.
Lo cotidiano (lo que habitualmente hacemos, practicamos o sentimos ) debería ser catalogado como acciones monótomas sí, pero alta calidad.
La felicidad reside y es relativamente fácil encontrarla estando con nuestras pareja, al visitar a nuestros padres, al conversar y compartir momentos de ocio con familiares y amigos.. pero también es cierto que podemos hallar una felicidad genuina y espontanea en una sonrisa de un desconocido, en un simple: "por favor", o en cualquier gesto altruista y bondadoso por insignificante o ridículo que nos pueda parecer en un principio.
La felicidad, si se piensa detenidamente, es un estado de conciencia que reside y nace desde el interior de cada uno de nosotros. No es necesario tener dinero o cosas materiales para sentirse feliz, es necesario tener una actitud, un punto de vista positivo para que la felicidad brote y se expanda contagiando de alegría a todo el que nos rodea.
Pero para ello, no debemos buscarla erróneamente en terceras personas. Debemos alimentar nuestra propia felicidad en la medida de nuestras posibilidades y siempre que podamos. ¿Cómo? es la gran pregunta.
Para encontrar la felicidad busca un lugar tranquilo a ser posible a solas.
A solas y manteniendo un soliloquio interior, trata de recordar cuando fue la última vez que hiciste algo PARA ALCANZAR O LOGRAR TU PROPIA FELICIDAD (recuerda que hablamos de TÚ felicidad, no la de la felicidad que puede trasmitirte ver a tus hijos felices o a la gente que quieres.. etc HABLAMOS Y NOS CENTRAMOS ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE DE TÍ). Acto seguido, y ahora sí, pregúntate quien de tu entorno más cercano (familiares,amigos o conocidos) hizo algo para que tú fueses feliz... habiendo contestado a estas dos simples preguntas, obtendrás todas las respuestas para alcanzar una felicidad plena.
Aléjate de las personas que sean toxicas.
Y recuerda que dedicarse tiempo a uno mismo o un capricho de vez en cuando, NO es egoísta, es necesario para mantener una actitud sana y equilibrada y coherente. ( Si tú no te sientes bien, cómo esperas hacer sentir bien a los demás...)
Y si tus miedos o dudas te impiden abrir una puerta por temor a lo desconocido... piensa que la puerta que acabas de abrir es la de la jaula que no te permitía volar...