El Caballito de mar pigmeo (Hippocampus bargibanti) es uno de los mejores ejemplos de mimetismo. Mide tan solo 2cm y se confunde fácilmente con la gorgonia en la que habita. La efectividad del mimetismo es tan alta que la especie no se descubrió hasta que se examinó en el laboratorio una de sus gorgonias hospederas.