Un Lugar Para Desconectarse.
La foto que les comparto describe lo que para mi representa un momento único de tranquilidad, soy fanática de los ocasos y más cuando vienen acompañados de pinceladas tan hermosas. Esta foto la tomé en un lugar muy sencillo, sin lujos ni el ajetreo que puede traer consigo una ciudad, es un pequeño pueblito de mi estado Sucre, el pueblo de mis abuelos maternos donde pasé mucho tiempo de mi infancia. Justo aquí mi abuelo solía sentarse todas las tardes a conversar y contarnos historias de su juventud como pescador, mientras “mascaba” tabaco para luego escupirlo, nos explicaba lo que significaba trabajar en el mar y también una que otra historia asombrosa, que después de adulta comprendí eran cuentos inventados por él para entretenernos. Mi abuelo murió hace ya 6 años a la edad de 96, vivió toda su vida en ese pueblo, es por eso que cada vez que regreso allí, siento que me puedo conectar con su energía, cada recuerdo invade mi mente y me hace sentir en paz.
Aquí les presento un relajante atardecer en Manicuare, la pasividad del mar reflejando en sus aguas el poderío del sol y un pequeño viejo árbol a contraluz por donde se cuelan los rayos del astro rey. Un paisaje con el que crecí, un paisaje que la naturaleza regala con tan sólo salir de la casa, sin caminar mucho, tan sólo alzar tu mirada y estar dispuesto a disfrutar de las maravillas de la vida.
Espero les agrade tanto como a mí.