El tiempo pasa tan velozmente que cuando nos damos cuenta ya nos llega un nuevo año.
Los recuerdos de cuando se acercaba el año 2000 llegan a mi memoria, todos estábamos a la expectativa con la entrada de ese año, muchos decían que se acabaría el mundo, la tecnología sucumbiría, o sea el colapso total, sin embargo nada paso, aquí seguimos y todos los pronósticos con relación a esos hechos resultaron errados.
Llega el 2019, muchos ya no están, pero los que estamos, debemos esperarlo con alegría, agradecidos a DIOS por todo lo que nos da, en especial la vida y la salud.
El tiempo no se detiene, nos detenemos nosotros, nos estancamos y dejamos de soñar con un mundo mejor, con las cosas que queremos , no debemos dejar que el tiempo nos arrope.
Al pasar el tiempo quisiéramos que se hubiese detenido en el momento que cometimos algún error o pecado, pero es imposible.
Recibamos el año 2019 con alegría, fe y esperanza.