La parabola que podemos leer en la biblia referente a los talentos , realmente nos lleva a reflexionar sobre que hemos hecho nosotros con nuestro talento. Todos y cada uno de nosotros tenemos un talento, que quiere decir esto, que somos buenos en algo, lo que pasa es que no lo hemos desarrollado o no nos hemos dedicado a cultivar y sembrar ese talento para posteriormente recojer los frutos.
Citare mi ejemplo, siempre me ha gustado la musica, y realmente lo hago bien, pero ha pasado el tiempo y me dedique a otra actividad por lo que descuide ese talento, pero nunca es tarde, mientras tengamos vida tenemos la oportunidad de remediarlo. Palante es pa lla.