Si después de alcanzar algunas de las metas más importantes de tu vida, te das cuenta de que nada es lo que parece. ¿Qué harías? Esta es mi historia...
Mi nombre es ****, tengo 24 años, soy venezolana y vivo en Puerto La Cruz. Desde que tengo uso de razón pensaba que la vida era como una especie de Checklist; que debías ir cumpliendo con tareas específicas y nunca desviarte de ellas, que seguir todos esos pasos te llevaba al éxito. Ahora me doy cuenta, estaba muy equivocada.
Desde siempre he buscado ser la menor carga posible para los demás, hacer las cosas por mi misma y ser autosuficiente.
Nací con estrabismo, lo que ocasionó que constantemente sufriera de lo que en la actualidad llamamos bullyng. Mi forma de contrarrestar el efecto de esto y de los problemas de la casa era enfocarme totalmente en mis estudios, alcanzar excelentes notas y obtener reconocimiento por ello. Aún cuando eso generó mayor rechazo por parte de mis compañeros, nunca me arrepentiré. Mi pasión por aprender me hizo ver que no pertenecía al mundo en el que ellos querían vivir, que tenía ambiciones, que quería salir adelante y ser una ejecutiva exitosa.
Mi plan era básicamente el siguiente:
1- Graduarme de bachiller y posteriormente de la universidad.
2- Encontrar un buen trabajo.
3- Comprarme un apartamento y un carro.
Según mis ideas así sería feliz, creo que me veía a mí misma como a una máquina.
A los 21 años me gradué en la carrera de Contaduría Pública con un excelente promedio de calificaciones. Llevaba algunos meses participando en el proceso de captación de una de las Big Four; para quienes no lo saben, estas son las cuatro firmas de consultoría y auditoría más importantes a nivel mundial. Aproximadamente dos semanas después de culminar mis estudios empiezo a trabajar en la firma. Para mí esto era un sueño, ¡era mi oportunidad!.
Laboré ahí durante 3 años, demás está decir que es un lugar donde aprendes demasiado, conoces diferentes industrias y procesos, te relacionas mucho con los cliente y entre tus compañeros de trabajo conoces personas maravillosas que posteriormente pueden volverse tus mejores amigos.
De verdad que sin interés, empeño, trabajo duro y humildad no puedes sobrevivir ni a un año en una Big Four. Yo amaba mi trabajo, era mi mayor pasión.
Lamentablemente se presentan obstáculos en el camino. Para nadie es un secreto de que la situación en el país es sumamente terrible, existe una hiperinflación, los sueldos no alcanzan para contrarrestar su efecto, mucha violencia, si te enfermas no hay medicinas y garantizar la alimentación de tu familia cada día se vuelve un reto cuesta arriba. Debido a estas razones muchos de mis compañeros tuvieron que huir de Venezuela, con el único objetivo de encontrar alguna nueva oportunidad. Después de tenerlo todo, debieron dejarlo por su bien y el de los suyos. Afortunadamente ellos ahora tienen calidad de vida y me siento orgullosa de sus logros.
Con la salida de ellos se redujo considerablemente el personal de la oficina, algunos clientes estaban pasando también por situaciones difíciles en sus empresas y las cargas de trabajo se incrementaron considerablemente. Llegó un momento en el que mi trabajo y mis responsabilidades fuera de él ya eran demasiado. Esto me estaba afectando física y emocionalmente. En agosto de 2017 mi madre tuvo un accidente muy grave en el que casi pierde una de sus piernas. Ella solo cuenta conmigo, no iba a caminar por algunos meses, meses en los que las auditorías son más fuertes. Obviamente no iba a poder pagar una enfermera para cuidarla; adicionalmente ¿quién atendería a mi abuelo? ¿quien se encargaría de la casa y el negocio familiar?. Decidí dejar mi trabajo porque ya era mucha la presión para obtener resultados, mi sueldo desaparecía el mismo día en que llegaba e intentar mantener un equilibrio vida-trabajo era sumamente imposible. Igual sabía que quedándome no podría alcanzar la siguiente meta debido a la situación en general. Siento que la firma fue un ciclo que debía culminar. Que cada vez era más lo que daba que lo que recibía. Aún así me siento muy afortunada de haber vivido la experiencia.
Por si se preguntan qué pasó con mi madre, con el transcurrir de los meses se fue recuperando, tiene una cicatriz un poco grande y desagradable a la vista pero lo importante es que ya puede caminar.
Debemos recordar que a veces si te encuentras muchas piedras en el camino puede ser porque llegaras a un lugar mejor. Hay que sacar el mayor provecho de todo lo vivido.
No crean que renuncié y mis metas se quedaron hasta ahí. He estado estudiando inglés por mi cuenta y participando en un proceso arduo para lograr la cirugía que me ayude a corregir mi estrabismo; esto es algo que he esperado toda la vida. De hecho mis próximas publicaciones serán al respecto. Aún cuando existen tantos problemas, me siento más relajada y agradecida con la vida. Me planteo metas a corto plazo y espero poder compartir con la comunidad de Steemit todo lo que hago para alcanzarlas.
Saludos!
Pd: Todas las imágenes fueron tomadas con un Samsugn Fame Lite GT-s6792L. Autoría: @Anhelante