Como pintor admirando tu modelado
deseo pintar tu cielo de acuarela,
pintar de aurora tus buenos días
y de azul todo el cielo raso,
pintar de amarillo tu mediodía
y de incandescente arrebol tu ocaso.
Pintar de negro tus largas noches
y de rojo de tus pasiones.
Deseo pintar tu cielo de acuarela,
que seas la musa de mis venas.
Trazo tras trazo difumino tus labios,
y tus dedos se entrelazan a los míos en curvas taciturnas de jadeos,
con melódicos movimientos, rítmicos y repetitivos.
Dichoso soy de tenerte frente a mi
admirarte y poder contemplarte
tras capas de textura superpuestas sobre ti,
dichoso soy de moldearte.
Dichoso soy de exprimir
cada gota colorada de pasión sobre de ti,
imaginando que des vuelta
y me encuentres frívolo contemplándote así.
Así, tras varias pinceladas sueño con que finalmente me mires,
muy de cerca me mires, y me invites a estar dentro de ti
para que podamos pintarnos en unisono y así ser,
verdaderamente ser, catarsis de tu lienzo.
Así lo escuché, así lo vi, y así lo sentí,
quede sin pensamiento alguno
ante su desborde de locura hacia mi,
y me pongo a pensar que cosa más bonita
ser la inspiración y admiración,
de sus ideas y pasión.