Cuando escuché sobre esta isla a 30 km de la costa y la existencia de una Boa Rosa vagando los Cayos, no lo pensé dos veces. Tengo que ir ahí, tengo que verlo por mí mismo.
Estoy en buena racha, la semana pasada pude ver a un cocodrilo pequeño, muchas aves y algunas aves. Hagámoslo, tengo que encontrar una. Voy a tener éxito, puedo sentirlo.
Cuando googleé Boa Constrictor Imperator me encontré esta imagen y me sentí muy emocionado y a la vez desafiado. Esta Boa puede crecer hasta 4 metros así que no me puede matar pero eso no significa que no puedo salir herido de un encuentro con una serpiente de esta especie. Ya está casi extinta y se cree que evolucionó de su pariente de tierra firme y se adaptó al clima y la vida de Cayo Cochinos, este grupo de islas en el Norte de Honduras.
Será una misión difícil porque esto no es una caminata en el parque en la que encuentras Boas caminando (o reptando?) a mitad del camino, esperando a que los humanos las acaricien. Si escuchan sonidos amenazadores huyen o se esconden o pero aún, se ponen a la defensiva. No atacarán a menos que las provques y en especial estos amigos viven en los árboles, así que encontrar una será el mayor reto que he enfrentado en Honduras.
Evaluando la cacería
Basta de datos técnicos, ya vamos de cacería.
Fui a Cayo Cochinos en un fin de semana, tres noches para ser preciso y esta cacería tomó lugar el segundo día. Hay 15 Cayos formando este archipiélago pero sólo puedes encontrar Boas en el Cayor Mayor y el Menor - Las dos islas más grandes del grupo, creativo, no? - así que hice dedo/pedí jalón para llegar a las islas y dormí en uno de los cayos pequeños la primera y segunda noche. Era necesario recopilar toda la información que pudiera obtener por parte de los locales acerca de mi futura presa, no quería comenzar poco informado y morir en el intento.
Me aconsejaron no ir solo - pero ya me conoces - principalmente porque definitivamente me perdería en la densa jungla de la isla. La mayoría de las personas que conocí ni siquiera consideraron posible que encontrara una Boa ya que son muy escasas y muy escurridizas.
Me dejaron en la pequeña aldea de la isla - claro que hay una aldea! No es una isla completamente desierta! - y me sentí como en Jurassic Park. Mientras me informaba, unos pequeños niños se burlaban de este citadino, aunque me considero la persona menos citdina que conocerás, pero para ellos yo era eso. Supongo que cada tanto tienen algunas personas que vienen con esa mentalidad de conquistar la isla, solo para regresar tristes y/o lastimado de la parte salvaje del cayo.
En fin, son niños, tienes que usarlos. Te dirán todo lo que necesitas saber de cualquier tema que quieras saber. A diferencia de los adultos, que solo disfrutan corregir a los demás, en cuyo caso lo que tienes que hacer es dar la opinión más incorrecta que puedas y esperar a que te corrijan, con los niños es diferente. La estrategia es actuar lo más ingenuo que puedas y poner cara de necesitar ayuda, si aguantas las burlas y actitud condescendiente, te dirán absolutamente todos los secretos.
Así me enteré de algunos lugares en donde la densidad de Boas es alta y lo más importante, cómo llegar a esos lugares.
Preparando la cacería
Los quince cayos cubren un total de 3 km2 asi que aunque el cayo al que fui es el más grande, no es tan grande como podría pensar. Existen tres lugares diferentes en donde es más probable encontrar una boa en su hábitat natural. El primero se encuentra demasiado profundo en la selba, en el corazón de la isla y es el menos visitado así que el camino es el más complicado pero este viaje es para ver boas, no para probar mi lado salvaje. El segundo es demasiado fácil y muchas personas van seguido - hay 108 personas viviendo en la isla - y no ha habido avistamientos de serpientes en mucho tiempo así que me decidí por la tercer opción:
Ok Eric, primero tienes que caminar la cosa este todo de frente hasta que ya no puedas caminar. De ahí debes entrar a la selva y encontrar un camino rocoso. Síguelo y tendrás que comenzar a bajar, continúa el camino y encontrarás el No Camino. Desde ahí tienes que seguir derecho y comenzarás a subir de nuevo, verás el océano de tu lado pero ten cuidado porque si caes morirás. Continúa y encontrarás algunos árboles viejos y un olor fresco, ahí debes comenzar a buscar Boas.
Entendiste una sola palabra de lo que dije? Bueno, yo tampoco, pero esas fueron las instrucciones que me dieron e hice mi mejor esfuerzo para recordarlas en caso de que me perdiera y al menos tener un poco de esperanza que encontraría a mi presa.
Amarré mis zapatos, apreté las correas de mi backpack, tomé mi machete y mis cámaras y salí a la ruta. Sí sí, yo también amo a los animales y no soportaría matar a uno pero si se da la situación y tengo que elegir, mataré a un animal en lugar de permitirle matarme, por eso el machete. Lo siento, no me averguenzo de eso.
Comenzando la cacería
Si de caminatas por la selva se trata, prefiero hacerlo solo. La mayoría de las personas se aburren muy rápido y se comienzan a quejar o intentan hacer plática o peor aún, empiezan a caminar con mucho ruido y a respirar muy fuerte.
La clave de una buena cacería es paciencia, sigilo y sigilo paciente con un toque de observación pero principalmente, sigilo y paciencia. Quedó claro? Es por eso que prefiero hacerlo solo, la mayor parte de las personas no quiere invertir 5 horas solo para pasar unos cuantos segundos o un minuto con un animal.
Así que caminé por la costa hasta que ya no pude hacerlo más. Al menos esa instrucción cobró sentido cuando me topé con ella.
El siguiente paso es buscar el camino de piedra entre la jungla. Para mi sorpresa, lo logré. No era un camino de roca, era más bien un desafío para dinosaurios experimentados pero era eso o regresar llorando con mamá.
Escalé el camino rocoso y me dieron ganas de orinar. Si vas a la jungla tienes que tener una mente abierta para estos asuntos amigo, de otra manera tendrás serios problemas. Encontré el camino descendiente y lo ataqué.
Podía ver una especia de camino parcialmente borrado y eso me dió un poco de seguridad. Ya llevaba hora y media de búsqueda, no hay nada de malo en encontrar algo de seguridad sabiendo que sigue habiendo una vereda, no?
Durante todo el camino mantuve mi mente concentrada en buscar boas en todos lados. Cada rama de árbol dentro de mi línea de visión era escaneada por mis ojos. Finalmente logré ver una. Se encontraba muy alto entre los árboles y solo podía ver su silueta, pero se veía claramente. Pero me decepcioné, no era grande ni rosa, ni siquiera un toque de rosa oscuro, solo un colo de boa común y corriente. Le tomé una fotografía pero ni siqueira en ella haciendo zoom se puede ver claramente. Aquí está:
Justo en el centro de la foto, un nudo en la rama principal, si la ves, que bueno, si no, no te pierdes de nada importante.
Maldita sea, en serio tengo que encontrar una, tengo que seguir hacia ese lugar del que los niños me hablaron. Seguí caminando sin permitir que el sentimiento de derrota me abordara. Eso es crucial, si te desanimas comienzas a ser descuidado, cometes errores y en el momento que menos lo esperas, tienes una boa frente a ti tratando de estrangularte. Así que continué mi camino y llegué a la parte de la playa de la que me hablaron:
Encontré algo que se veía como un sendero si te esfuerzas un poco, o quizás era mi mente jugándome una mala pasada haciéndome creer que seguía a salvo en el camino.
Ok ok, la parte en la que debes ser precavido o caerás a tu muerte segura si existe. Sigo en la ruta correcta.
Finalmente había llegado, o al menos eso pensé. La vibra de ese lugar se sentía diferente, un poco más fría y los árboles se veían sin vida, no muertos pero sin ese llamativo verde que vi en todos los otros lugares.
Ya tenía cuatro horas de caminata y me comenzaba a sentir cansado y sediento. Comencé a caminar lentamente, pacientemente alrededor del lugar. Buscando en cada rama, detrás de cada roca y debajo de todo tronco. Encontré un arbol lleno de cangrejos y una pequeña rana, echa un ojo:
Pero mi misión era encontrar una Boa Rosa, esa especia que solo existe aquí en Honduras, el reptil que solo encuentras en Cayo Cochinos. Una boa en los árboles, una ranita y unos cuantos cangrejos no son suficiente para considerar exitosa una cacería. Divisé una rama gorda arrastrarse en la distancia, a unos diez metros de mi, en la tierra.
Esta puede ser mi oportunidad. Tienes que caminar lentamente Eric, no quieres que se asuste y huya o peor aún, no quieres que te ataque.
Se veía grande, no tan grande como una Anaconda o siquiera una Pitón, pero fácilmente medía un metro y medio y se iba alejando hacia un arbol; comenzó a subirlo, tenía que apresurarme pero no mucho para no perder mi oportunidad ni ponerme en peligro.
Ahh ssiii!! No podía creermelo, me encontraba justo en frente de una Boa y le estaba tomando video! Esto es increíble! Es maravillos! Valió la pena cada paso tomado.
También tomé algunas fotografías.
No era tan grande, quizás un buen metro y medio, mi estimación fue correcta. Tampoco era tan gruesa, tal vez tan gruesa como el puño de un hombre adulto, la cabeza tan grande como una pelota de tennis.
Comenzó a moverse hacia mi. En la emoción del momento no presté atención a lo cerca que me encontraba de ella y lo amenazado que podría sentirse este animal en mi presencia.
Espera, he visto esto antes, esta es la posición que toman las serpientes justo antes de atacar. Leí sobre esto hace algunos días, si la boa piensa que no tiene oportunidad de comerte pero se siente amenazada, atacará intentando morderte para que te alejes de ella. Ok, hora de irme muy lejos de ella.
Era tiempo de regresar así que comencé a repasar mis pasos con mi espíritu por encima del cielo y unas memorias que nunca olvidaré.