Si bien es cierto los médicos acostumbramos trabajar exhaustivas guardias en las que se labora durante 24 horas como mínimo, en esas 24 horas vemos una infinidad de pacientes que van en busca de nuestra ayuda y sin duda alguna nosotros siempre estamos con la disposición de ayudarlos.
Esta de más decir que la mayoría de los pacientes una vez que se encuentran en la emergencia del hospital quieren ser atendidos de forma inmediata, ya que el hecho de tener que esperar les resulta incomodo y genera disgusto en ellos. Para nadie es un secreto que actualmente mi país (Venezuela) está pasando por un mal momento, y muchas veces me a tocado ser el único medico que atienden las emergencias en el hospital que laboro ya que hay muy poco personal.
Quisiera contarles una anécdota que los pacientes ignoran con respecto a lo que en ocasiones nos toca vivir a los médicos cuando estamos de guardia.
La semana pasada en una de mis guardias había un sinfín de pacientes esperando ser atendidos, comencé a atender pacientes desde las 7 am sin parar hasta aproximadamente las 3 pm, cuando le pido a la enfermera de guardia que me informe de la condición de los pacientes que se encuentran en la sala de espera, para evaluar la posibilidad de ir a almorzar, puesto que ni siquiera había podido desayunar, ella me dice que no ve ningún paciente descompensado, que ella considera que si puedo ir a almorzar, inmediatamente me quito la bata y me dirijo al cafetín donde no tardo más de 20 minutos en comer, al volver a la emergencia encuentro a 2 pacientes disgustados por que aun no habían sido atendidos sin tener siquiera 30 minutos en la sala de espera, los atiendo y ambos resultaron tener un cuadro viral de varios días de evolución, es decir, estos podían esperar tranquilamente un momento para ser atendidos. Continúe atendiendo los pacientes hasta aproximadamente las 8 pm donde descendió el número de emergencia, en ese momento me doy cuenta que solo había ido al baño en el momento que me levante y solo había ingerido un vaso de agua durante el almuerzo.
Aun varias veces cuando voy a almorzar o al baño, veo la cara de disgusto en los pacientes, incluso cuando están estables y pueden esperar un momento, eso sumado al alto número de quejas que recibe la enfermera porque no se les a dado la atención, y curiosamente cuando regreso solo escucho entre labios la frase “hasta que llego” de algunos pacientes.
Amigo paciente te invito a tomar conciencia, no te molestes cuando te digan que el médico está comiendo o en el baño, ya que el también es un ser humano, simplemente ten un poco de paciencia y espera, si no te encuentras en una situación en la que tu vida corra peligro. Recuerda que los médicos también somos seres humanos y no unas maquinas.